The Walking Dead no terminará nunca, según un directivo de la cadena
Una cucaracha que brilla y una esponja carnivora, en el ‘top 10′ de nuevas especies
Nace ‘Pink&Rose’, una marca de moda cien por cien española
Melani Olivares lanza ‘Imagina…’, la tercera colección de su firma
Los presidentes del Santander, BBVA y CaixaBank explican al juez sus citas con Rato y De Guindos
Cuando se casó con Tony Parker en 2007 tatuó la fecha de su enlace en la parte interior de su muñeca en números romanos. Este fue el primer tatuaje que borró cuando se enteró de que el que fue su marido durante más de tres años le había sido infiel, tras encontrar en su móvil los mensajes que demostraban su traición.
El caso es que el tratamiento para borrar un tatuaje resulta tan doloroso que ha esperado hasta ahora para borrarse el último recuerdo de su ex marido, un grabado en su nuca con el número de dorsal del deportista, el nueve, “nine“.
Así pues, la artista ya puede respirar aliviada porque todas las marcas que le recordaban a su matrimonio fracasado han desaparecido.
Eso sí, seguramente tendrá que elegir otro tatuaje para su nuca, puesto que con el láser queda una antiestética marca, que podría pasar por una cicatriz.
Vaya manía la de tatuarse gilipolleces en el chomino!