En una rueda de prensa este miércoles en El Cairo, Brahimi agregó que ha contactado con algunos de los “grupos combatientes”, en alusión a los rebeldes, y señaló que “la mayoría de ellos en principio ha aceptado” la tregua, que debería comenzar el viernes.
“Tras mi visita a Damasco, hay un acuerdo por parte del Gobierno sirio (de un alto el fuego) durante el ‘Aid’ y, en ese sentido, se difundirá un comunicado hoy o mañana”, señaló Brahimi en la sede de la Liga Árabe.
Según el diplomático argelino, si la propuesta de tregua tiene éxito se podrá “construir sobre esa iniciativa para conseguir un alto el fuego más sólido y más largo, que se inscriba dentro de un proceso político”.
Hasta el momento, tanto el Gobierno sirio como los rebeldes no han manifestado de forma expresa su intención de cumplir el alto el fuego, y siempre lo han supeditado a que la otra parte lo respete. El anterior mediador internacional para Siria, Kofi Annan, obtuvo también la aceptación de las partes en conflicto para un alto el fuego en abril que fue violado de forma sistemática.
Acusaciones contra Francia
Antes de conocerse esta esperanzadora noticia, el Ministerio de Exteriores y Expatriados de Siria denunció, en un documento recogido por la agencia de noticias SANA, que tanto el Gobierno de Nicolas Sarkozy (2007-2012) como el de François Hollande han apoyado a los grupos terroristas que actúan en Siria”a través de diversos recursos materiales y financieros”.
En este sentido, mencionó “los intentos de los cuerpos de seguridad franceses de llegar a acuerdos con los grupos terroristas y con algunos países vecinos para avivar la crisis siria y atentar contra el Estado y sus instituciones”.
En la misma línea, recordó las numerosas reuniones que se han celebrado en territorio francés entre los grupos armados sirios, entre ellas la del Consejo Revolucionario, ”que no pretenden otra cosa más que dividir Siria, socavar su integridad territorial y matar a sus hijos“.
Por todo ello, solicitó la intervención del Consejo de Seguridad, argumentando que ”la política francesa es una amenaza para la paz y la seguridad de Siria, la región y el mundo”, así como una ”flagrante violación” de la Carta de la ONU y del Derecho Internacional.
“El apoyo de Francia a la violencia y el terrorismo en Siria es una manifestación de la herencia colonialista de algunos gobiernos franceses que desde Siria hemos tratado de combatir durante años”, dijo el Ministerio.
Además, indicó que la actuación del país europeo está socavando la acción del enviado especial de la Liga Árabe y Naciones Unidas a Siria, Lajdar Brahimi, ”cuando está trabajando duro para encontrar una solución pacífica a la crisis”.
En este contexto, apuntó que, pese a que el Gobierno de Bashar al Asad ”ha intentado actuar con calma para enfrentar la injerencia francesa”, “el pueblo sirio no olvidará la actuación de Francia ni la de otros países”.
Será del sacrificio de los demás, digo yo.