El tal Somoano, director de informativos de TVE nombrado por la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría -es la responsable de comunicación del Gobierno- ha vuelto a dar una nueva lección de manipulación política en la noche de las elecciones vascas y gallegas, con unos informativos sin la menor calidad y unos comentaristas de quinta fila (aptos para una nueva versión de “la cena de los idiotas”), cinco del PP y una, la pobre Anabel Díez, de coartada y de la cuerda del PSOE, vía El País. Y todo ello con la marca manipuladora de Telemadrid de por medio a lo largo de un programa de presuntos análisis para imbéciles, que tuvimos que abandonar nada más comenzar por su escandaloso tufo PP, y por su baja calidad.
Bueno ¿qué esperabais? Así es Rajoy, “ande yo caliente y ríase la gente”, dirá encantado con la manipulación y la desvergüenza de TVE. Eso es lo que buscaban para terminar de hundir el Ente y, de paso, al PSOE, aunque los efectos secundarios o los daños más bien colaterales que todo esto produce -amén de náuseas entre los demócratas y gentes con algo de talento- están a la vista en el País Vasco -donde Basagoiti se ha dado un buen batacazo- y pronto en Cataluña. Porque ese discurso manipulador y desvergonzado del PP es un máquina de producir votos independentistas y expulsar a la juventud de la marca España, salvo los de las pulseritas de la calle Serrano de Madrid. Anoche solo faltó que alguien hiciera, en un momento dado, la apología de otro gallego, Franco, lo que pudo ocurrir.
Este grito del PP de “¡dejarme solo que los arrollo!”, sin respeto para el talento, la democracia y la libertad de información y de opinión, y la ausencia absoluta de diálogo político, luego se va a convertir, ya lo verán, en súplicas de apoyo al presidente, ¡por España! Porque estos tertulianos de la extrema derecha solo les sirven para ciertos trabajitos sucios, pero carecen de la menor influencia y credibilidad. Desde luego, la jefa directa de estos espectáculos -que dependen en teoría de la vicepresidenta- es la Secretaria de Estado de Comunicación, la Castro, que pasará a la historia de dicha Secretaría como la reina de la manipulación y la mediocridad.
Y luego llamará a unos y a otros para pedir “responsabilidad” o cierta prudencia sobre el rescate de España, el tema catalán, los líos de la Familia Real, las manifestaciones y protestas callejeras, y no sabemos cuántas cosas más. Pues entonces que llame a sus muñecos televisivos (Mari Carmen y sus muñecos), que están en línea con su nivel intelectual y con lo que ella sabe y entiende lo que es el periodismo.
España es así, y estamos sin líder de la oposición, porque ayer se han iniciado las exequias de Rubalcaba, y con un presidente del Gobierno como Rajoy incapaz de tomar las grandes decisiones del país, como son las que tiene ante sus narices en la UE, con dos rescates que no funcionan y en el País Vasco y Cataluña. Amén de en la calle. Porque si en la Moncloa se piensan que la derrota del PSOE en Galicia y Euskadi va a frenar el movimiento social se van a equivocar, una vez más.
Y no digamos los mercados que habrán anotado otra muesca en la culata del rifle con el que otean la estabilidad del mapa español, tras lo ocurrido ayer en el País Vasco. Y menos mal que estos de los mercados no ven TVE -ni los embajadores en Madrid que por supuesto prefieren internet-, porque de lo contrario volveríamos a la prima de riesgo de finales de julio. En fin, esto es lo que hay y lo que no hay. No hay Oposición y el Gobierno no funciona y por eso pretenden tapar sus vergüenzas con los muñecos de Carmen Castro en RTVE.