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caEl presidente del EBB y candidato del PNV a lehendakari, Iñigo Urkullu, ha asegurado que, en su “cuaderno de ruta”, está lograr que Euskadi sea una “nación europea”, y ha destacado que se han recorrido “muchos kilómetros” en la senda “Euskadi, Quebec, Escocia, Flandes y Catalunya”. En el acto de cierre de campaña celebrado en el pabellón de La Casilla de Bilbao, ante miles de simpatizantes y militantes del partido que le han recibido con gritos de “ari, ari, Urkullu lehendakari”, ha dicho: “Eso dice mi ‘cuaderno de ruta’. Y mi cuaderno tiene razón porque ésa es nuestra ‘hoja de ruta’: Euskadi, Nación Europea”. Además, el líder jeltzale ha asegurado que el lunes llamará a los candidatos de EH Bildu, Laura Mintegi; del PP, Antonio Basagoiti; y del PSE-EE, Patxi López, para conseguir ”un acuerdo nacional por la reactivación económica y el emplo”. De esta forma, se ha comprometido a ir ”al rescate” de las personas que están sufriendo y más lo necesitan ante “la emergencia nacional” que se vive.
Para Urkullu “hay más que rescatar, rescatar el rigor y la disciplina en el gasto”. “Los que decían que no hay que romper la caja, no es que la hayan roto, la han destrozado. No es broma. No dejan la caja vacía. Es que no dejan ni la caja, y todavía no ha terminado el año. Vamos a heredar una caja vacía, unas cuentas públicas en números rojos”, ha advertido, en referencia al Gobierno del PSE. A su juicio, se trata del “legado del tiempo perdido, de la deuda y el déficit oculto”. ”Conocemos la cifra a día de hoy: 1.044 millones de euros”, ha indicado.
El candidato del PNV ha reivindicado ”la paz sin amnesia, con memoria, recordando el precio en sufrimiento que nos ha tocado pagar”. “Hace 75 años, Franco fusiló en Santoña a dos presos de cada partido y sindicato: abertzales del PNV, ANV y Solidaridad de Trabajadores Vascos, socialistas del PSOE y UGT, anarquistas, comunistas y republicanos. 14 fusilados al amanecer. El año 1997 visitamos aquella cárcel acompañados de veteranos gudaris”, ha recordado, para reclamar “memoria histórica”.
Además, ha aludido a los asesinados por ETA para asegurar que se logrará la paz y la libertad. “Hoy es día de recuerdo y homenaje a todos los asesinados. Nuestro compromiso es construir una Euskadi en paz, desde la memoria, sin olvidos, una paz desde la reconciliación, la generosidad y el perdón; un compromiso para la Paz y la convivencia que cierre para siempre la página de la violencia en Euskadi, para que el odio y el terror no vuelvan a anidar entre nosotros nunca jamás”, ha afirmado.
Frente al pulso soberanista que se plantea desde Cataluña y ahora también desde Euskadi, el presidente del Gobierno y líder del PP, Mariano Rajoy, ha pedido este viernes el respaldo electoral para el candidato popular a la Xunta, Alberto Núñez Feijóo y para su partido porque, ha alegado, ”votar al PP es votar a la idea de una España moderna, plural, abierta y dinámica”. “Es votar a la idea de la España que hemos construido entre todos, integradora, integrada en el corazón de todos y en el corazón de Europa”, ha apostillado. En el acto de cierre de campaña del PpdeG, Rajoy ha insistido en pedir el voto para su candidato y partido, reivindicando las “raíces”. “Votar a Feijóo y votar al PP es votar por nuestras raíces y por las señas de identidad de Galicia, que es el faro de la recuperación de España y los brazos abiertos a Europa”, ha sentenciado. En su alegato a favor de la unidad, tras recordar lo ”mucho hecho y lo mucho que queda por hacer juntos”, ha pedido el apoyo para los suyos”por la Constitución y el Estatuto” y también ”por los valores y principios que unen a todos los españoles sean de donde sean”, unos”valores y principios”, ha remarcado, que para el PP son ”iguales en Cataluña, País Vasco, La Rioja, Galicia y en toda España”.
Sin embargo, el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha pedido un último “esfuerzo” hasta el domingo para movilizar al electorado con el objetivo de que Galicia pase de ”un contable” que está ”pensando en marcharse” a uno que ”quiera quedarse” y que será ”un presidente para el cambio”.
En un mitin en Pontevedra para arropar al candidato del PSdeG a la Presidencia de la Xunta, Pachi Vázquez, el dirigente socialista ha criticado que Feijóo está “resignado” y ”no le importan los problemas de la gente”, mientras que su compañero de filas es una persona ”valiente y cercana”que está “encima” de las preocupaciones sociales. “Feijóo en realidad quiere ser contable, pues le haremos contable mayor del Reino de Galicia”, ha ironizado, prosiguiendo con el mismo tono para admitir su “profesionalidad” en lo que se refiere a ”magia y trampas contables”.
Dejando a un lado las bromas, ante un millar de personas –según la organización–, Rubalcaba ha apuntado que ”lo que tienen en común todas las encuestas” es que ”la mayoría” de los gallegos ”quieren un cambio”. Por eso, ha señalado que si se llenan las urnas habrá ”un presidente socialista”. Y, refiriéndose a Vázquez, ha sostenido que le ha visto “crecer” a lo largo de la campaña electoral: ”empezaste como presidente y llegas como presidente de todos los gallegos que quieren el cambio en Galicia”.
Galicia, pendiente del escaño ‘número 38′
Que Feijóo y el PpdeG ganarán las elecciones gallegas del 21-O es algo que no alberga ninguna duda. Y, sin embargo, es en esta comunidad donde se la juegan tanto el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como el líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba. Su destino pende del escaño ‘número 38′, el que puede darle o quitarle la mayoría absoluta al actual presidente de la Xunta. Y todas las encuestas que se han realizado le dan un resultado muy ajustado: el sondeo del CIS de principios de mes le daba exactamente 38 diputados, ni uno más ni uno menos, y el realizado para la SER esta misma semana le otorgaba una horquilla de 37 a 38. Si ese escaño fuera a parar a otra de las 26 fuerzas políticas que se presentan, el resultado de los comicios se interpretará como un voto de castigo a las políticas de ajuste de Rajoy. La subida del IRPF y del IVA o el nuevo sistema de copago de los medicamentos son medidas impopulares cuyo impacto recae en todo el electorado, incluido el del Partido Popular, motivo por el que el líder nacional del PP no ha prodigado sus apariciones en la campaña electoral de Feijóo.
En el caso del PP la opción de buscar un acuerdo con cualquier otro partido para retener la Xunta es prácticamente descartable. No parece una posibilidad UPyD, que obtuvo tan solo un 0,55 % del voto total en las pasadas generales, y el PP descarta de forma tajante un hipotético pacto con Sociedad Civil y Democracia (SCD), la nueva formación del exbanquero Mario Conde, cuya repercusión por cierto es una incógnita. Sin embargo, que PSdeG y BNG conformarán alianza si la aritmética les da la posibilidad de retornar a San Caetano es una opción que se da por descontada, lo que arrebataría la Xunta a los populares y podría ser presentado como un éxito personal no solo por el candidato de los socialistas gallegos, Pachi Vázquez, sino por Alfredo Pérez Rubalcaba cuyo liderazgo nacional sigue careciendo de la suficiente solidez. Vázquez, en cambio, apenas se resentirá si sufre el retroceso que le auguran los sondeos ya que, a pesar de su veteranía política, es la primera vez que concurre como candidato a la presidencia de la Xunta.
Otra de las incógnitas que plantean estas elecciones es si el BNG perderá escaños por la escisión en el nacionalismo. Las rupturas y nuevas alianzas tras el congreso del BNG que eligió a Francisco Jorquera candidato a la Xunta han fragmentado la oferta electoral en el ámbito del nacionalismo e incluso reubicado a otras fuerzas de la izquierda, como EU-IU, que acudirá a los comicios en coalición con el histórico Xosé Manuel Beiras. La formación liderada por Jorquera afronta además el reto de frenar la pérdida de escaños que ha sufrido en las tres últimas elecciones una vez alcanzado su techo de representación, los 18 diputados en 1997.
Por otra parte, habrá que ver si EU-IU, que en esta ocasión concurre en la coalición Alternativa Galega de Esquerda (AGE), mantiene el tirón de las últimas generales, cuando obtuvo un 4,12% del escrutinio en Galicia, con un incremento de casi tres puntos con respecto a las anteriores generales (1,37%).
Y falta por saber si se producirá la sorpresa y UpyD o Mario Conde conseguirán sentarse en el Parlamento autonómico. Algunas prospeccione aventuran que Conde podría convertirse en la pesadilla de Feijóo y arrebatarle el disputado escaño 38.
Euskadi: el avance de Bildu y los pactos postelectorales
Tampoco en el País Vasco parece haber dudas sobre la victoria del PNV, aunque en este caso se descarta que la formación de Iñigo Urkullu pueda alcanzar la mayoría absoluta, razón por la que los pactos postelectorales se presentan como inevitables. El protagonismo, en este caso, se lo reparten los nacionalistas vascos y la izquierda abertzale agrupada en Bildu, la gran novedad de los comicios.
EH Bildu, que integra a Aralar, Eusko Alkartasuna y Alternatiba, vuelve a la arena política después de tres años y medio fuera del Parlamento tras la ilegalización de las marcas de la antigua Batasuna en las elecciones vascas de 2009. Y esta coalición, encabezada por la escritora y profesora Laura Mintegi,con un perfil desconocido para la mayoría de los vascos y sin el tirón de Arnaldo Otegi, podría convertirse, según los sondeos, en la segunda fuerza política del Parlamento, por detrás del PNV.
El CIS ha pronosticado que el PNV ganará con 27 de los 75 escaños del Parlamento vasco, seguido muy de cerca por EH Bildu con 22-21. Mucho más lejos se situarían el PSE-EE, actualmente en el Gobierno, que lograría 14 diputados, mientras que el PP sacaría entre 9 y 10 escaños, y Ezker-Anitza, 3. El pacto entre socialistas y populares que aupó a Patxi López a la lehendakaritza sería en este caso aritméticamente improductivo pero, además, no parece que ninguna de las dos partes quiera reeditar una experiencia que terminó en abrupta ruptura.
Otra de las consecuencias de la irrupción de la izquierda abertzale podría ser la simplificación del próximo Parlamento Vasco que podría estar compuesto únicamente por cuatro grupos, algo inédito hasta la fecha. Esto significaría la desaparición del arco parlamentario de UPyD y de Ezker Batua-Berdeak, cuyo único representante en la Cámara, Mikel Arana, se presenta a los comicios al frente de Ezker Anitza, el partido escindido de EB.
Los partidos han centrado sus campañas en sus propuestas en materia económica y de lucha contra el paro, uno de los principales problemas de la sociedad vasca que ya afecta a más de 164.000 personas. Sin embargo, también se ha colado con fuerza en la campaña el debate sobre el futuro marco político vasco, a raíz de los pronunciamientos sociales y políticos en Cataluña a favor de la independencia. Los partidos vascos tienen posiciones muy diversas al respecto, desde la apuesta claramente independentista de EH Bildu, a la propuesta de UPyD de devolver al Estado competencias o suprimir las diputaciones forales. La iniciativa del PNV de lograr un “nuevo estatus político” ha evolucionado hasta convertirse en “hacer el recorrido de la soberanía nacional” que Urkullu ha admitido haber pactado con Artur Mas.
En medio, están los socialistas que no acaban de aclararse. Rechazan de plano la independencia pero no les importa admitir que un referéndum ‘a la escocesa’, realizado tras un acuerdo previo, es la forma de ‘hacer las cosas en democracia’.