El triángulo de las Bermudas del PP
Deuda, casi tres veces más en seis años
Salvo un par de ocasiones, su pelo siempre ha sido rubio y su rostro angelical nunca ha estado muy maquillado, por eso sorprende ver a Scarlett Johansson convertida en toda una gótica, que hasta no se ha olvidado de hacerse un agujero en la nariz para ponerse un aro.
De hecho, todo el estilismo acompaña para pensar que han transformado a Scarlett en otra mujer, porque su rostro níveo, sus dedos llenos de anillos y su vestimenta negra y altamente provocativa no hacen más que pensar en ello.
Por eso, que no extrañe a nadie volver a ver en esa tesitura a uno de lossex symbol de la esfera hollywoodiense, porque con el revuelo que ha causado la actriz interpretando a una diva gótica, alguien quiera volver a sorprender transformándola en otro pintoresco personaje.