En septiembre de 2005 el presidente de Gas Natural “catalán”, Salvador Gabarró, dijo con motivo de una OPA de su empresa contra Endesa: “Hoy se ha puesto el semen y dentro de nueve meses se verá la nueva criatura”. Se equivocó Gabarró porque perdió la OPA y su pretendida fecundación resultó ser todo un gatillazo, como otro anterior contra Iberdrola, para al final tener que consolarse con Unión Fenosa. Sin embargo este personaje se va a volver a poner de moda en la nueva “II Guerra Comercial del Cava”, que ya está convocando Artur Mas en toda España con sus planes de independencia y desafíos a España, ante los que guardan un escandaloso silencio cómplice destacados y muy importantes empresarios de la burguesía catalana, el clan que se mueve en el entorno de CiU. Y de todo esto se debería de ocupar el ministro de Industria, Jose Manuel Soria, en favor de España, como en su día se ocupó desde esa misma cartera, el inefable José Montilla, en favor de Cataluña, porque vamos a ver si nos ponemos las pilas entre todos y se acaba el tiempo de la contemplación para pasar a la acción.
Pero he aquí que estamos en el momento de la verdad y que, en consonancia con la estrategia de Artur Mas de decir que todos los impuestos de los catalanes se han de quedar “en casa”, es decir en Cataluña, nosotros proponemos que todo el negocio del consumo de energía de los españoles se quede en España, es decir en casa. O mejor dicho en Iberdrola o en Endesa, que al margen de su ubicación y nacionalidad no tienen su sede en Cataluña, ni favorecen el debate de la independencia catalana, con su poderío económico y social.
No vaya a ser que del enorme dineral que Gas Natural se lleva a Cataluña en la venta de electricidad y gas, y por el IVA, de todo el territorio español ajeno a Cataluña, no solo sirva para mejorar los negocios de la compañía catalana y la recaudación fiscal de Cataluña -que financia el Gobierno de la Generalitat desde donde se ataca a España- sino que puede ocurrir que parte de ese dinero se destine para ayudar a partidos políticos o fundaciones y medios de comunicación independentistas como los que ya disfrutan de la publicidad de Gas Natural, algo que el ministro Soria tiene muy fácil de comprobar.
O sea, que si Artur Mas nos dice que Cataluña es solo para los catalanes nosotros decimos que España, y sobre todo el dinero de los españoles, es solo para los españoles y para quien ellos lo consideren. Y sobre todo para las empresas, que no apoyan la independencia de Cataluña ni callan sobre este desafío, o las que tienen su sede social en territorios cuyos gobiernos no agreden a España. Lo que obliga a los españoles españolistas -incluso los que residen en Cataluña- a replantear se relación con Gas Natural y a demostrar a Gabarró, Artur Mas y a CiU que la relación de Cataluña con España, en el ámbito económico y fiscal, es muy favorable a los catalanes, en contra de lo que se está diciendo desde Barcelona CiU y la Generalitat.
Por lo que habrá que pedir a los consumidores españoles que no se queden en Gas Natural. A no ser que el tal Gabarró rectifique y traslade la sede social de Gas Natural desde Barcelona -como amenaza hacer el presidente de Planeta- a otra ciudad de España, ajena a Cataluña, y que haga pública una declaración contra Artur Mas, CiU, ERC y sus planes a favor de la independencia de Cataluña. Porque hay muchas cosas en juego, incluida la unidad y la estabilidad de España, y porque ha llegado el momento de la gran clarificación.
Y porque tenemos que dejar constancia de que la relación económica global de Cataluña con el resto de España y el Estado es mucho más beneficiosa para Cataluña, en contra de lo que dice Artur Mas, en relación con su pretendido “déficit de la balanza fiscal”, donde se incluyen los impuestos de los beneficios de empresas y entidades financieras de Cataluña que, como Gas Natural, recaudan muchos ingresos en el resto del país, y a no perder el impuesto del IVA que los de Gas Natural se llevan de todas las provincias de España para Cataluña, cuando debería quedarse donde se produce. Algo que este gobierno debe rectificar por ley, para Cataluña y para todas las comunidades. El IVA se ha de quedar donde se produce, y punto.
En esto de la independencia todos estamos en nuestro derecho de dar nuestra opinión y de recomendar lo que mas nos guste, o lo que mas le convenga a a España, este o aquel banco, empresa, servicios, o proveedor de energía. Máxime cuando Artur Mas ya presume de haber inseminado -como en su día Gabarró- el semen de la independencia de Cataluña entre el electorado catalán. Y ya veremos que ocurre y si por fin llega esa criatura. Pero desde luego todo este proceso los españoles no lo vamos a financiar, y justo es que demos un primer aviso a estos listos de Gas Natural, a los que el ministro Soria debería de vigilar de muy cerca por lo que pudiera pasar.