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El concejal-presidente del Distrito Centro de Madrid, José Enrique Núñez, negó el lunes que las mejoras en la Puerta del Sol respondan a una intención de dificultar la celebración de marchas y concentraciones en esta emblemática zona. “Las manifestaciones se van a poder desarrollar en la Puerta del Sol”, remarcó.
La remodelación del punto más céntrico de España incluirá un quiosco de hostelería con una superficie de unos cien metros cuadrados con la posibilidad de crear una terraza-velador de no más de 300 metros. En este sentido, Núñez explicó que sus dimensiones son similares a la marquesina de Cercanías de Sol, de la que en su momento “nadie criticó” y que está perfectamente integrada en la zona. El establecimiento se instalaría en la parte más próxima a la calle Mayor y frente a la calle del Correo.
Asimismo, se plantarán árboles en toda la plaza, una opción que descartó hace tres años Gallardón ante la posibilidad de que se produjeran filtraciones de agua u otros problemas en las estaciones subterráneas de Metro y Cercanías.
La reforma se completará con un carril-bici que conectará Madrid Río con el Retiro y la calle O’Donnell, un trazado de 4,5 kilómetros que discurrirá las calles de Alcalá, Puerta del Sol, Mayor, Cuesta de la Vega y Segovia.
“Quieren hacer caja”
Estas reformas, y su proximidad con la remodelación de 2009, que costó 4,6 millones de euros y seis meses de obras, han provocado el recelo en los partidos de la oposición, que las consideran una medida para entorpecer las protestas. El portavoz del Grupo Municipal Socialista, Jaime Lissavetzky, acusó al PP de querer hacer caja y de pretender “la pérdida de otra plaza para los ciudadanos”.
“Su única motivación es convertirlos en soporte de negocios privados. Ahora, quieren hacer caja hasta con la emblemática Puerta del Sol para, de paso, dificultar o impedir las concentraciones en esta plaza“, criticó Lissavetzky.
Por su parte, el portavoz de IU en el Ayuntamiento de Madrid, Ángel Pérez, declaró que el derecho a manifestarse ”no se impide poniendo árboles ni maderos” y recordó que, mientras que meses atrás la Administración local decía que ”no se podían poner árboles en la Puerta del Sol”, ahora “se ve que para tratar de impedir en lo posible las manifestaciones ciudadanas se va a tender a ocupar las plazas con otro tipo de ornamentos”.
“Eso puede tener la ventaja de que las manifestaciones pueden ser a la sombra, incluso en el caso de que estos árboles que va a poner el Ayuntamiento, de acuerdo con la Comunidad, sean árboles de mala sombra”, ironizó el edil después de asegurar que “la capacidad de movilización y la indignación justa que tiene la gente ante la política que tiene los gobiernos no se van a frenar ante unos pocos árboles o ante una terraza más”.
“Si no se ocupa toda la Puerta del Sol se ocupará la calle Mayor o Arenal pero el derecho a manifestación no se impide poniendo árboles ni maderos”, concluyó.
¿Acaso le sobra el dinero a Madrid?. ¿Ha conseguido pagar ya todo lo que debe de la era Gallardón?.
De todas formas, en estos tiempos de graves recortes, parece una contradicción que haya recortes y dispendios -nunca antes planteados- al mismo tiempo.
No se que pensarán los madrileños “de a pié” sobre estas contradicciones que les afectan y ¡¡Vaya si les afectan!!.
Con qué dinero? Si es el ayuntamiento más endeudado del mundo mundial, gracias al desastre Gallardón.
La señora “alcaldadas”, está deseando hacer cualquier cosa con tal de hacer algo. Dicen, que está estresada por el cargo, y en más de 300 ocasiones, ha manifestado:”Que no se la ha ocurrido pensar en abandonar”. De qué y como iba a mantener a mi “trole”. ¿Será prole, no?. Pues no. Cuando hay enchufe por medio, se llama “trole”, ó sea la lanzadera que utilizaban los tranvias y trolebuses para engancharse a la red eléctrica, que todo el mundo sabe por qué se quitaron.
Que emoción verla servir las mesas y barrer luego.¿Sabrá?