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El encargado del hostal informó el pasado domingo de la actitud sospechosa de Alberto R.M., español sin antecedentes policiales, al darse cuenta de que manejaba sustancias como azufre y un polvo negro similar al carbón, que había mezclado en una botella.
La Policía vigiló el establecimiento hasta que el sospechoso apareció, con un comportamiento que denotaba que “podría tener las facultades mentales alteradas”, y confirmó a los agentes que había mezclado en un recipiente carbón, azufre y otra sustancia.
Al registrar la habitación encontraron dos bolsas de polvo de carbón, una bolsa de azufre, un bote con nitrato potásico, un embudo, un mortero para machacar el nitrato y varios petardos grandes con mecha.
También hallaron una botella de plástico con tres componentes: una sustancia blanquecina al fondo (nitrato potásico), una amarillenta (azufre) en la zona intermedia y una negra en la parte superior (carbón).
La Policía analizará las sustancias encontradas y la mezcla intervenida para determinar si podrían producir una explosión y en qué grado, aunque a priori se cree que tienen un escaso potencial.
El detenido tenía también en su poder diversa documentación relacionada con la fabricación de explosivos, entre la que figuraba un manuscrito con instrucciones para producir pólvora y un manual denominado Bombas y Explosivos Caseros, además de diversos planos y anotaciones sobre varios puntos de la Comunidad de Madrid.
Contaba con dos mapas del polígono Prado del Espino de Boadilla del Monte, en los que se ve la parada de Metro Ligero que hay en esa zona. También tenía anotaciones de direcciones y teléfonos de al menos cinco embajadas: Estados Unidos, Chile, Uruguay, Paraguay y Brasil.
La Policía Nacional ha imputado al arrestado un delito de tenencia de sustancias para la fabricación de explosivos.
¡Joder, ¿esto que es ya una fiebre de taraos que nos quiere amargar la vida, más de los que ya nos la amargan los corruptos, banqueros y sus servidores del gobierno