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Sin embargo, Almunia ha confiado en no llegar a ese punto y ha pedido un esfuerzo a “todos” para reconducir los problemas y llegar a un espacio de diálogo que permita resolver las dificultades.
En concreto, ha resaltado la importancia de encajar la identidad de Cataluña en España y los flujos financieros para que existan canales de solidaridad dentro del Estado.
Para conseguirlo, ha apostado por rebajar la tensión, hablar y hacer números para estudiar detenidamente la forma de encontrar puntos de convergencia en este debate: “Hay que hablar de las cosas abiertamente, a fondo y en serio, pero sin buscar más contradicciones de las que tenemos”, ha dicho.
Hace un mes, aproximádamente, salió a rectificar a Olivier Bailly, cuando este dijo que Cataluña dejaría de pertenecer a la UE en caso de independizarse, diciendo que era un comentario precipitado. Ahora afirma lo contrario y hace buenas las palabras de Bailly. ¿En qué quedamos? ¿Qué intereses políticos hay ahora que no había hace un mes?