Al Asad rechaza “renunciar” al poder para concluir la crisis siria
La esperanza de vida de las mujeres con cáncer de mama se triplica en 10 años
El PP rechaza las políticas económicas del PSOE y se reafirma en la suya
Pedrosa se corona bajo la lluvia y recupera el liderato
El PSOE llevará su plan económico a los parlamentos autonómicos y a la UE
En este sentido, explicó que en la reunión se destacó que estos riesgos no pueden ser visto de manera individual, ya que tienden a “retroalimentarse, lo que aumenta su posibilidad de ocurrencia”. “Hay una situación complicada a nivel mundial de la economía”, reconoció. Asimismo, Ramos subrayó que las medidas adoptadas recientemente por los bancos centrales son importantes porque permitirán “atenuar o atemperar un poco estos riesgos, por lo menos temporalmente”, y dar algo de impulso a las economías.
Sin embargo, incidió en que hay una diferencia entre las medidas del Banco Central Europeo (BCE), ya que sin ellas prácticamente no estaría funcionando el mercado interbancario ni el de deuda soberana, y las de la Reserva Federal, que van más dirigidas a promover el empleo e impulsar la actividad económica.
Respecto a Europa, señaló que el BCE ha permitido reducir temporalmente la materialización de algún riesgo extremo “que podría tener consecuencias sistémicas”, aunque recordó que este optimismo se disipa rápido y se vuelve a una situación de incertidumbre. Por ello, incidió en que estas decisiones sirven para dar tiempo para que se puedan instrumentar otro tipo de medidas que vayan más dirigidas y enfocadas a sanear las causas fundamentales del problema en Europa, que es la enorme diferencia de competitividad entre los diferentes países.
Por otro lado, añadió que en la reunión del G-20 se puso énfasis en el compromiso de implementar las reformas de los sistemas financieros “de una manera consistente y congruente entre los países”. “Una vez que alcanzamos acuerdos en el diseño de estrategias de supervisión y regulación financiera, hemos entrado a la fase de implementación de dichas reformas”, agregó.
En este sentido, recalcó que dada la naturaleza de los mercados financieros y su alto grado de interconexión, si la implementación de las reformas financieras no es equilibrada en los países podría resultar en un “arbitraje regulatorio, e inclusive podría obstaculizar el funcionamiento eficaz de los mercados financieros globales”.