La Liga de Campeones ha puesto sobre la mesa las debilidades de Barcelona y Real Madrid. A madridistas y barcelonistas les tocó sufrir para obtener la primera victoria. El Madrid tuvo dos resultados en contra y acabó ganando en el último suspiro. El Barça se topó con la inesperada desventaja ante el Spartak de Moscú, equipo entrenado por Unai Emery. En el Madrid resolvió la papeleta Cristiano con el tercer tanto de su equipo. En el Camp Nou hubo nuevo rescate de Lionel Messi. Los dos tantos del argentino dieron el triunfo a los suyos.
El Madrid puso en evidencia que las veleidades de su entrenador son tan peligrosas como señalaban los grandes expresos europeos para no asomarse al exterior. A Mourinho le dio por castigar a varios jugadores. Tenía que justificar aquello de que no tenía equipo. La ausencia de Sergio Ramos le privó de tener rematadores de cabeza en los saques de esquina y firmeza en la zaga. Los goles del Manchester City llegaron en contragolpes rápidos.
El Barça también acusó la falta de Carles Puyol. La zaga azulgrana es la línea menos firme del equipo. Mascherano no está en buena forma y, además, ha tenido que viajar a Argentina para jugar con su selección. Piqué no está siempre en plenitud. La pasada temporada ya evidenció debilidades y Pep Guardiola lo llegó a sentar en el banquillo.
El Madrid se seguirá salvando por su fuerte pegada. La facilidad goleadora, la rapidez de sus contragolpes, propiciarán las victorias. En el Barça, junto a su característico juego de toque al que siempre le colocan firmes barreras delante, le continuará salvando Messi.
En Liga de Campeones, el Málaga se exhibió y el Valencia perdió en Munich frente al Bayern. El conjunto malaguista contó con sus mejores hombres y demostró superioridad en el césped. El Valencia acudió al primer compromiso continental con bajas ilustres, Fue el centro del campo en el que acusó problemas.