Rajoy, De Guindos y Montoro, optimistas
Miquel Roca no emprenderá acciones contra Hacienda
El 73% de los españoles, partidarios de que los homosexuales adopten
La emisión española ha gozado de una entusiasta acogida por parte de las entidades financieras, que han solicitado 10.852 millones de euros, con lo que el ratio de cobertura, o proporción entre la demanda y el importe finalmente adjudicado, ha sido alto, de 2,3 veces.
La subasta de hoy ha sido la primera que celebra España desde comienzos de septiembre y después de que el Banco Central Europeo (BCE) anunciara que comprará deuda soberana en el mercado secundario.
Este compromiso restaba presión a la emisión española, que ya en la anterior emisión de deuda, que tuvo lugar el pasado 6 de septiembre, el Tesoro logró colocar 3.500 millones de euros con un descenso de la rentabilidad cercano al 40 % por la convicción de que el BCE anunciaría, como así ocurrió, un programa de compras de bonos soberanos.
Los analistas preveían que la emisión de hoy se desarrollaría sin problemas para España, y esperan con más expectación la subasta que celebra este jueves el Tesoro: obligaciones a tres y diez años, un bono nuevo en el primer caso y la reapertura de una emisión a diez años con vencimiento en enero de 2022.
Con estas dos referencias España prevé conseguir también entre 3.500 y 4.500 millones de euros.
En el mercado secundario de deuda soberana, la prima de riesgo de España se reducía desde hasta 426 puntos básicos, cuatro menos que al cierre de la sesión precedente.
El sobrecoste que los inversores exigen por la compra de deuda española en vez de alemana, que se mide con el diferencial entre el bono español a diez años y el alemán del mismo plazo, se estrechaba después de que el interés del bono hispano cayera por debajo del 6 %, al 5,931 %.
Ay Duendecillo!! Venga cuéntanos uan de vaqueros jejeje
Este dato puede ser un alegrón de burro. Almunia que está en el ojo del huracán pide el rescate para la economía española antes que sea tarde.
En labor de zapa los mercados miran para otro lado mientras, en otra información de este periódico, la “morosidad de la banca vuelve a superar el máximo histórico de julio, se va directo al punto principal de la crisis: el desempleo que impide a las personas hacer frente a sus deudas. O lo que es lo mismo: que ese factor es el que incide fundamentalmente para salir de la crisis. ¿Dónde está la reforma laboral de la que tanto se pavonea el gobierno de Rajoy, ya con suficiente tiempo para que se miraran los “brotes verdes?
Por el contrario, el rescate bancario ya pactado, servirá solo para que los bancos españoles le hagan frente a sus obligaciones con los alemanes y franceses y como una bola de nieve caerá sobre el sistema bancario una colosal deuda – y al pueblo español desde luego – unido a ataque de los mercados, prestos a actuar con la mora, esa sí, para que el gobierno pida el rescate. Claro, ese rescate, no solo la palabra, tan temido por Rajoy vendrá con otros “aditamentos” que convertirán a España en una “colonia” financiera de Europa. Los hombres de negro valorarán lo poco que va quedando de la economía española y traerán otros ajustes.
Ante ese panorama tan desalentador vemos: a) Cataluña saca sus dientes para un nuevo pacto fiscal; de no lograrlo, amenaza con la secesión; Guindos corrige a Rajoy; Almunia pide el Rescate y Rubalcaba medrosamente se suma a esa situación y flojamente se aparta de esa petición pero abre la puerta para no quedarse con las manos vacías a una política francesa que él en el gobierno Zapatero, su vicepresidente, no la puso en ejecución; Esperanza Aguirre, voz y ejecutora de la mas rancia ortodoxia conservadora, prefiere dimitir de sus “cargos”, ante el huracán que se perfila en el cielo español. Son los signos que dejan claro el negro porvenir…