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Por tanto, el tribunal que decidirá sobre si confirma o no la excarcelación del etarra estará formado por el presidente Fernando Grande-Marlaska -presidente también de la sala de lo penal- y los magistrados Javier Martínez Lázaro, Ramón Sáez Valcárcel, Nicolás Poveda Peña y Alfonso Guevara.
Esta último magistrado -presidente de la sección tercera- ha sido elegido por insaculación ya que la quinta magistrada que forma parte de la sección primera -Manuela Fernández Prado- se encuentra con una licencia de estudios y ha tenido que ser sustituida, han señalado las mismas fuentes.
En una providencia dictada este martes, el tribunal, que fija para este miércoles a las cinco de la tarde su reunión para la deliberación, da traslado a la forense de la Audiencia Nacional de los últimos informes médicos del Hospital Donostia de San Sebastián “al objeto de que a la vista de los mismos”, señale si ratifica su informe o realiza “cualquier ampliación sobre peligro para la vida del interno”.
Ese informe, subraya la sala, deberá entregarse en antes de las dos de la tarde de este martes en la secretaría de la sección primera, tras lo que darán traslado al fiscal y a la defensa de Uribetxebarria para que presenten alegaciones si lo estiman oportuno antes de este miércoles al mediodía.
El pasado viernes el Grande-Marlaska preguntó a los magistrados de la sala de lo penal si avocaba a pleno el recurso del fiscal y les dio de plazo 24 horas -a contar desde este lunes- para tomar una decisión.
La Fiscalía, que se opuso a la excarcelación de Uribetxebarria Bolinaga, pidió en su recurso que fuera el pleno de la sala de lo penal quien resolviera esta cuestión “teniendo en cuenta la importancia y complejidad de las cuestiones que suscitan, la repercusión que puede tener para otros casos similares que se puedan plantear y la necesidad de establecer criterios jurídicos unánimes”.
Pedro Rubira, fiscal coordinador de Vigilancia Penitenciaria, ha pedido que se revoque la libertad condicional y la nulidad de las actuaciones al entender que, pese a que padece una enfermedad grave e incurable, no se encuentra en situación de “peligro patente para su vida”.
Según el fiscal, no se cumplen los requisitos legales para excarcelar al recluso y acusa al juez de Vigilancia Penitenciaria, José Luis Castro, de vulnerar el derecho a la tutela judicial efectiva al no haberle notificado las diligencias finales ni el informe médico del pasado 22 de agosto sobre el estado del preso, que le daba una esperanza de vida de nueve meses.
Sostiene que tuvo conocimiento de dicha “diligencia final” a través de la “resolución impugnada” el 30 de agosto, privándole de la posibilidad de intervenir en la misma, al igual que a la forense.
La médico forense Carmen Baena, que tiene que pronunciarse antes de las dos de la tarde, consideró que el etarra puede ser tratado por los servicios penitenciarios hospitalarios de la prisión de Zaballa (Álava) y no es necesario que esté ingresado en un hospital.
el caso podria resumirse como la historia del forense al que un dia el oficio le llevo a nadar y tirando de pluma torva guardó la ropa. salvarse y vivir tranquilo, la conciencia dirá, con el agradecimiento del beneficiado del informe. Del forense casi nadie se acordara, balones fuera. Las leyes son asi y nadie de los capacitados ha pensado modificarlas. al pueblo soberano justo le viene intentando salir adelante cada dia. ¿o hay otra solución? altas miras son las necesarias.
En esto anda enredada la judicatura. Podrida pero bien, en lugar de velar por la Justicia de este pobre país.
No hay nada que estudiar, la ley da la oportunidad pero no la obligacion de dejar en libertad a presos con enfermedades con el objetivo de que estos pueden morrirse en casa en un entorno familiar. Pues todos los criminales con crimenes de sangre deberian perder qualquir tipo de derecho a morrir en libertad, algo que se han negado a sus victimas. Todos los terroristas cobardes de la banda ETA, a morrir en sus celdas, sin perdon ninguna, el estado no puede perdonar nada, si alquien les puede perdonar son los victimas y sus familias.