Otros cuatro cargos del PP declaran sobre los sobresueldos y pagos en metálico en el partido
Ignacio González confirma que se presentará a la reelección en 2015
Los bebés que duermen con sus padres tienen un riesgo cinco veces mayor de morir súbitamente
El Constitucional de Guatemala anula la sentencia contra el dictador Ríos Montt
La trama Gürtel pagó 30.000 euros en la boda de la hija de Aznar
Canals ha explicado que tras varias campañas de estudio geológico de la cavidad, en esta ocasión se ha apostado por un nuevo sondeo en el que han hallado “importantes componentes paleontológicos” para completar el conocimiento de la actividad económica y social de los homínidos que habitaban en la cueva.
Además ha señalado que ahora hay que hacer el estudio para datar los restos, pero que teniendo en cuenta que la cueva se selló hace 120.000 años, y por las características de los restos, algunos tienen unos 350.000 años y se sitúan en el Pleistoceno Medio. El arqueólogo ha destacado también la importancia de la “diversidad ecológica” que permitirá estudiar la relación de las comunidades humanas asentadas en el Calerizo que se sitúan en hace un millón de años.
Una de las primeras conclusiones de esta relación es la “intensa actividad” del Calerizo en el Pleistoceno y que las comunidades asentadas en la cueva de Santa Ana explotaban el territorio por la parte de la dehesa y los humedales del río Salor. Este descubrimiento de diversidad ecológica se suma a la hallada en la cueva de Maltravieso, que representa para todo el oeste peninsular la colección “más grande en biodiversidad del Pleistoceno”.
Por su parte Carbonell ha indicado que se trata de un proyecto a “largo plazo” y que hay que dar tiempo al estudio, porque tras los últimos hallazgos “hay muchas posibilidades” de encontrar un homínido. Ha destacado que en estos doce años se ha podido situar a comunidades de hace un millón de años y que se trata de la única cueva con achelenses o hendidores africanos de toda España, pero que aún no se han podido datar.
El proyecto ha servido para formar a 30 arqueólogos, pero ha lamentado que este año no se haya podido realizar el trabajo de campo con jóvenes debido a los recortes presupuestarios, ha apuntado. Sobre esta reducción, que ha pasado de 18.000 a 1.500 euros también ha hablado Canals, que ha hecho un llamamiento a las instituciones para que el proyecto siga adelante. No obstante, ha manifestado que el IPHES de Tarragona, instituto al que pertenecen los dos arqueólogos, sí seguirán apostando por las excavaciones.