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Para el cardiólogo, hace unos años se detectó que se trataba de una terapia “muy prometedora” en su uso en cardiología, aunque se lanzaron desde los medios de comunicación unos mensajes “demasiado positivos” que están “tardando en hacerse realidad”. Lo cierto es que, “en esta fase todavía, lo único que podemos decir es que es una terapia muy prometedora”, aunque “no hemos sido capaces de dar con el método adecuado”, y “no sabemos todavía que células son las mejores, cuándo hay que administrarlas o en qué cardiopatías van mejor”, ha referido San Román.
Hace poco el ICICOR terminó un ensayo en 120 pacientes, “el mayor realizado en España en terapia celular”, que permitió concluir que “es una terapia segura, que no tiene más problemas el que se pone células madre que el que no”. No obstante, y con “la forma de administración adoptada”, no han detectado “mejoría en la supervivencia en los pacientes en los que se han aplicado”, ha detallado el cardiólogo, quien no se ha desanimado por estos resultados que les indican “por donde no tienen que ir”, con indicios claros de que “la terapia celular de una manera u otra va a funcionar”.
En esa línea de avance se plantea el ensayo europeo, del que ya se están realizando las primeras pruebas para que comience antes de acabar el año o a principios de 2013, cuando los centros implicados, entre quince y veinte, de ellos media docena de España, comenzarán a reclutar pacientes.
Esta no es la única línea de investigación del ICICOR a pesar del momento de crisis, y un recorte “impresionante” del cincuenta por ciento en este apartado que ha provocado una reducción de los investigadores a tiempo completo de diez a siete, con dos en la cuerda floja.
“Avance espectacular en cardiología”
El director del ICICOR, centro que ha cumplido una década de existencia, ha explicado que sigue peleando por no tener que prescindir de las personas que “son las que piensan, se entusiasman y tiran del carro”, y ha calificado de “visión cortoplacista” reducir en este apartado, un “error que tardaremos muchos años en recuperar”.
En esta década, se ha producido “un avance en cardiología espectacular”, que San Román ha cimentado en las técnicas diagnósticas por imagen, que han experimentado un cambio radical con instrumental tan sofisticado “como el tac y la resonancia magnética en la práctica diaria, de forma que la imagen es una parte esencial de cualquier tratamiento en cardiología”.
Además de la imagen, en la que el ICICOR es puntero, con una unidad que es de las primeras de España certificadas por AENOR, el cardiólogo ha destacado el tratamiento con métodos distintos a la cirugía, con avances espectaculares, como el novedoso mitraclip, que evita la cirugía a corazón abierto para reparar la válvula mitral.
El ICICOR ya ha aplicado esta técnica a cinco pacientes, con cuatro más en los próximos dos meses, que son “personas que se fatigan con cualquier cosa que hacen, que necesitan cirugía pero que su riesgo es tan grande que no se le puede operar”, por lo que hasta ahora estaban condenados a ingresar y reingresar hasta su muerte.
San Román ha defendido que la investigación en la sanidad pública española se haga desde la cama del hospital, lo que permite ver los problemas y dar soluciones o con estrategias novedosas, como la ingeniada desde el ICICOR de dar un medicamento ya existente a los que sufren un infarto agudo de miocardio, para poder llevarlos al hospital de forma tranquila y hacerles una angioplastia al día siguiente.