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Sociedad

'polidipsia psicogénica'

El consumo obsesivo de agua, una enfermedad mental que puede terminar con la muerte

  • El síndrome se caracteriza por el deseo compulsivo de beber gran cantidad de agua, sin sentir sed y con una sensación placentera, como resultado de una enfermedad mental
  •   El consumo obsesivo de agua, una enfermedad mental que puede terminar con la muerte
    República/EFE | Madrid Publicada el 07-09-2012

    El agua, una bebida fundamental para muchos, puede llegar a volverse en contra de todos aquellos que 'necesitan' beber constantemente. Los expertos, la televisión o la publicidad, entre otros muchos, aconsejan beber grandes cantidades de agua porque, según cuentan, el líquido elemento embellece, rejuvenece, adelgaza y ayuda a dejar de fumar. Según ha explicado a Efe Enriqueta Ochoa, del Servicio de Psiquiatría del Hospital Ramón y Cajal, esta obsesión recibe el nombre de 'potomanía' o polidipsia psicogénica. Este síndrome se caracteriza por el deseo compulsivo de beber gran cantidad de agua, sin sentir sed y con una sensación placentera, como resultado de una enfermedad mental.

    El nombre de esta patología proviene del griego -”potos” (bebida, agua potable) y “mania” (manía)-, es decir, la manía o compulsión por beber agua. ”Estos pacientes se pueden llegar a beber entre 8-10 y hasta 15 litros de agua diarios, dependiendo de la gravedad del caso”, ha precisado la doctora, quien ha advertido de que, cuando el organismo no resiste más, los afectados entran en coma y fallecen.

    Descartadas causas físicas como la diabetes o trastornos hipotalámicos que lleven a ingerir agua en exceso, la potomanía puede clasificarse como “un trastorno alimentario no específico” asociado a otras patologías psiquiátricas. Como la anorexia o la vigorexia, el número de personas adictas al agua crece de forma significativa en la sociedad actual donde se idolatra la apariencia física: “se bebe por una obsesión por la salud hasta que se hace de forma compulsiva y sin control”.

    “Lo más frecuente es que este síndrome aparezca en el contexto de una psicosis crónica, también en algunos tipos de demencia o en una anorexia nerviosa, donde el consumo excesivo de agua se utiliza para mitigar el hambre y forzar la pérdida de peso”, ha argüido la nutricionista María de las Mercedes Gabin, en declaraciones a Efe.

    Esta ingesta desorbitada produce dilución de sodio, potasio y magnesio en sangre, con la aparición de calambres, agotamiento y pérdida de agilidad mental, hasta que se sufren graves alteraciones de la función renal. Otras consecuencias, ha pormenorizado Gabin, pueden ser náuseas, diuresis, cefalea, convulsiones, parálisis, insuficiencia cardiaca congestiva, letargia, coma y muerte.

    BeberLa solución, aparcar la adicción

    El tratamiento agudo de este síndrome es restringir la toma de líquidos, lo que puede requerir la hospitalización y vigilancia estrecha del paciente, la corrección de los problemas físicos que ha ocasionado y, fundamentalmente, realizar el abordaje de la enfermedad de base (psicosis, demencia, anorexia nerviosa, etc).

    La psicóloga Paloma Carrasco, autora del blog “Stand by me” sobre felicidad y crecimiento personal, ha subrayado a Efe que, “con mucha probabilidad, nos encontraremos con una tendencia innata o adquirida a la obsesión, o una preocupación excesiva por la salud y el propio cuerpo, con una baja autoestima e incluso con síntomas depresivos”.

    En la potomanía se sigue un patrón bien parecido al que se obsesiona por el deporte o las dietas para estar delgado. “Al beber agua compruebo cómo mejoro y me alivio, pero a la vez, refuerzo el pensamiento de que el agua es necesaria para estar sano y/o adelgazar, y la obsesión sigue creciendo; sin darme cuenta, estaré esclavizado por una botella de agua”, ha descrito.

    Víctima de la botella de agua

    Alicia tiene 22 años y es una de esas chicas jóvenes que a todas horas va enganchada de una botellita de agua, porque ha escuchado machaconamente que el líquido elemento embellece, rejuvenece, adelgaza y ayuda a dejar de fumar. Emulando a modelos y actrices, cuyo secreto del éxito siempre es beber mucha agua, esta madrileña se tomó su ejemplo en serio como si la vida le fuera en ello y la vida casi se le fue.

    Entre sorbo y sorbo, terminó ingresada en el hospital Ramón y Cajal tras caer desplomada junto a su inseparable botella porque su corazón, sus venas y sus riñones estaban extenuados de tanta inundación. ”Cuando abrí los ojos en la sala de urgencias me sentía tremendamente agotada pero conseguí preguntarle al médico qué tenía y cuando oí algo así como ‘potonosequé’ me quedé perpleja, porque no tenía ni idea de lo que era eso”, ha relatado a Efe.

    Alicia sigue “dándole caña al mono” porque no puede, por prescripción médica, beber más de litro y medio al día -lo recomendable son entre dos y tres-, mientras que, gracias a una terapia continuada, se siente cada vez más libre de su adicción.

    Las personas con potomanía, al igual que hizo ella, deben someterse a una terapia psicológica, cuyo objetivo será “el control de los impulsos y sobre todo la mejora de la estabilidad emocional”.

     
     

    Hay varios comentarios

    1. Claudia dice:

      Hace 5 años fuí diagnosticada con obsecivo compulcivo por el agua,la tomo en exceso.me dieron sertralina y magnecio para el cerebro pues mi psiquiatra me explicó q beber tanta agua me inflamaba el cerebro,ya me dieron de alta pero aún así sigo tamando mucha agua,es vivir como encarcelada pues a donde quiera ir tiene q haber baño pues me es indispensable,si no tengo para comprarla la tomo d la llave,entre otros síntomas q me dieron y q no platicaré aquí les puedo decir q su nota me ayudó mucho,tratare trataré d cuidarme más para no llegar a lo fatal.hoy mi autoestima está mas arriba pero el agua es una adicción para mi,como una droga,pero es agua y es gratis,gracias.

    2. Republicano dice:

      Parece como si esta noticia estuviera pagada por la asociación nacional,de viticultores y bodegueros: “…El agua para las ranas, que nadan bien”

    3. Aleksey Velykiy dice:

      Estas de la pasarela son las culpables con su ejemplo que llevan dando durante años con la puta manzana y la botella de agua en la mano,a ellas había que pedirle daños y perjuicios por la imagen que han dado a todas las niñas.

    4. tarantula dice:

      pos yo tengo la piel mas arruga q un higo jajajjaj no bebo agua ni a tiros, jolin no me da sed nunca el unico likido q tomo es leche y algun trago de agua en verano, pero en invierno con el mirujillo q hace cualkiera tiene sed q mas kisiera yo idratarme un pokillo aunq sea jajajaj ara eso si ami esa enfermedad no me dara jajajjjajaj

    5. el bengador gusticiero dice:

      Es contagiosa? Porque si así fuera inocularía el virus a la clase política en pleno a ver si así le da una cagalera de avío.

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