Nº 1132 -  19 / V / 2013 
Síguenos vía RSS
Síguenos en Twitter
Síguenos en Facebook
Portada República de los Blogs Sección Nacional Sección Internacional Economía y Finanzas Información Deportiva Información Parlamentaria Información Cultural Información Sociedad y Tecnología Gente y Tendencias
 

Retablos financieros

Nada ha cambiado

Primo González
 

La contundente reacción de los mercados al anuncio del BCE en el que confirma su disposición a comprar deuda de países periféricos en el mercado abierto parece dar por supuesto que ya todo está arreglado, cuando en realidad nadie ha dado un solo paso adelante, a excepción del anuncio de Mario Draghi, en el sentido de que el BCE está dispuesto, bajo condiciones, a comprar deuda. Algo que ya se daba por supuesto, ya que en la práctica la única matización que ha añadido Draghi es la de comunicar un sistema de esterilización de la liquidez, que no se sabe muy bien cómo va a funcionar ni en qué consiste exactamente. Con este matiz, el BCE trata de contentar a los críticos con la medida de compra de deuda, es decir, intenta desarmar a quienes creen que comprando deuda, el BCE está ensanchando la base monetaria y por ello atizando la inflación. La comentada “esterilización” que promete el BCE, argumentando que las compras de deuda no van a tener impacto inflacionista, no parece haber convencido al Bundesbank, el principal crítico de esta deriva con la que Draghi trata de salir para intentar resolver los problemas financieros de la UE.

La “prueba del algodón” puede venir de la mano de una reversión en el proceso que hemos visto en los dos últimos años, en especial en los últimos meses, cuando la propensión de los grandes inversores internacionales, sobre todo los bancos europeos, a vender deuda española y reducir posiciones en la misma ha traído consigo las actuales dificultades de financiación y el hecho de que el Tesoro español haya estado (lo está aún en realidad) contra las cuerdas en lo que atañe a la financiación de sus necesidades. Un problema que en su sentido más amplio afecta también a las entidades financieras por un doble motivo: no consiguen financiarse en el exterior y, además, deben cubrir con el poco dinero que resta las deserciones de los inversores extranjeros, comprando deuda del Estado español y convirtiéndose de este modo en el sostén principal y casi único de la financiación del Estado.

Mientras los activos españoles, públicos y privados, no sean del agrado de los inversores internacionales, España seguirá con el mismo problema de apreturas financieras y excesivo coste. Lo que ha ofrecido Draghi es un mecanismo transitorio para aliviar estas angustias a corto plazo. El verdadero problema es la confianza de los inversores internacionales en España. Y parte muy esencial de esa confianza tiene que ofrecerla por fuerza el Gobierno español enseñando éxitos en su gestión, algo que por desgracia no está haciendo Rajoy, simplemente porque no puede. La evolución del déficit público va a peor, como se han encargado de reflejar las últimas cifras de paro, que han echado por tierra algunas de las previsiones presupuestarias para este año, ya que el coste del seguro de desempleo ha desbordado las cuentas públicas, uniendo su elevada cuantía a la creciente factura de los costes financieros originada por unos mayores tipos de interés en las emisiones y un grado de endeudamiento también en alza.

Draghi, en definitiva, apenas ha movido ficha. Ha enseñado sus armas, pero sólo las utilizará cuando Rajoy pida el rescate y afronte compromisos más firmes de saneamiento de la economía, algo que en estos momentos no parece en condiciones de ofrecer. Los elogios de Merkel ayer durante su entrevista en Moncloa no resuelven ningún problema, no abren ninguna puerta, son humo mientras España no logre ofrecer una imagen más solvente y una cierta credibilidad en el éxito de sus políticas.

Traducir artículo
Portada Republica.com

Portada

Portada Republica.com

Siguenos en:

Canal RSS Republica.es
Facebook
FlickR
Twitter
LinkedIn
Separador

Contacto y direcciones de Republica.com Todos los derechos reservados © 2013

Portada Republica.com
Republica.com