El triángulo de las Bermudas del PP
Deuda, casi tres veces más en seis años
En un escrito registrado este miércoles, el fiscal Pedro Rubira solicita que un tribunal de la Sección Primera de la Sala de lo Penal, que preside el juez Fernando Grande-Marlaska, revise la decisión del juez central de Vigilancia Penitenciaria, José Luis Castro, que apeló a “razones humanitarias y de dignidad personal”.
Con este recurso se paraliza la excarcelación de Uribetxeberria Bolinaga, que se encuentra hospitalizado en el hotel Donostia de San Sebastián desde el pasado 1 de agosto para ser atendido de un tumor cancerígeno en el riñón, una metástasis en el pulmón y otras tres en el sistema nervioso central.
La puesta en libertad se ejecutaría cuando el auto de Castro adquiera firmeza, tal y como establece la Disposición Adicional Quinta de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ).
El juez acordó la excarcelación de Bolinaga tras sostener que todos los informes médicos que obran en la causa, a pesar de presentar “algunas contradicciones”, coinciden en que el interno padece “una enfermedad grave e incurable” que tiene “muy mal pronóstico” y que su esperanza de vida oscilaría entre “los seis y los doce meses”.
“Principios de humanidad”
Según Castro, la enfermedad que padece Uribetxeberria Bolinaga –un tumor cancerígeno en el riñón, una metástasis en el pulmón y otras tres en el sistema nervioso central– provoca que la pena de cárcel de 313 y 8 meses que cumple por delitos de carácter terrorista “no cumpla ya la finalidad socializadora que tiene atribuida”, a lo que se une que su ejecución resulta “atentatoria a los principios de humanidad y dignidad de la persona, que tienen que predominar sobre cualquier otra consideración legal”.
En contra del criterio del fiscal Pedro Rubira, justificaba su puesta en libertad por “principios de humanidad”, por el derecho a “la dignidad de las personas” y a “una muerte digna” y porque considera que “el último periodo de la vida de un ser humano es el más difícil de afrontar física y psíquicamente”.
En su auto el juez condicionaba la puesta en libertad a que Bolinaga no pueda acercarse a las víctimas de sus acciones criminales, participar de forma activa en manifestaciones de legitimación de la violencia ni ausentarse de la residencia que fije de manera oficial ante el juzgado.
Además, deberá presentarse mensualmente en los servicios sociales externos del centro penitenciario de San Sebatián y deberá comunicar cualquier novedad referida a su tratamiento médico.
¡¡¡ Fiscalía y Señor fiscal; gracias – muchas gracias – por lo coherente y dignos que han sido al llevar a cabo este impecable recurso : Ojalá cunda como ejemplo a seguir por otras señorías , que nos hagan creer que , pese a todo lo evidente , impera Justicia !!!.
Tienes mucha razon en lo que dices Alb. Que le pregunten a ortega lara………..este indeseable, camina, come, ve la luz del sol, recibe llamadas, descansa en un buen colchon y recibe atencion medica, a nada de eso tuvo derecho su secuestrado, como es posible que los vascos se atrevan a pedir su libertad?, ojala se haga justicia y sobre todo que sirva de leccion para todos los secuestradores del mundo, yo vivo en Mexico y es espeluznante lo que hacen con las victimas, se ensañan con ellas, cobran los rescates y aun asi les dan el tiro de gracia, les cortan dedos y orejas y se los envian a las familias…..en fin, sin comentarios, me duele solo el pensarlo
Aquí los únicos que podrían decir algo sobre el perdón de este sinvergüenza que iba a dejar morir de hambre a Ortega Lara y lo tuvo encerrado en esas condiciones tanto tiempo, son el propio secuestrado y su familia.
La ley sólo debería de servir para hacer “justicia”, no para negociar con los delincuentes por intereses políticos.
“Si la haces, la pagas”. Y no hablamos de la Ley del Talión, ni nada parecido.
Pero así, si la hacemos respetar, se lo pensarán antes otros a la hora de hacer fechorías.
Si a este sujeto lo pillan en otros muchos países con otras leyes, se le cae el pelo.
Así que de gracias por seguir viviendo aunque sea entre rejas.