Penas de hasta seis años de cárcel para los propietarios de las web de enlaces
Destituido el gerente del Hospital de Inca por la muerte de un inmigrante sin papeles
La Caixa financiará con 3.000 millones más a socios del Club Cambra
El Ibex se deja un 0,76% a media sesión y mantiene los 8.400 puntos
RACE y otros club europeos suspenden a siete modelos de ‘sillitas’ de coche
Tampoco Alemania es partidaria de que sea el BCE quien resuelva los problemas de los socios más débiles de la eurozona. Lo han dejado claro su ministro de Finanzas, Wolfgang Schaüble, el titular de Economía, Philipp Rösler, y el presidente del Bundesbank. No obstante, el resultado de la subasta de deuda que ha celebrado este miércoles el Tesoro alemán está siendo interpretado como que los inversores dan la espalda a Berlín en su pulso con Draghi. Alemania ha colocado hoy 3.610 millones de deuda a 10 años, frente al máximo de 5.000 millones que se había marcado como objetivo, y con una rentabilidad media del 1,4%. En la subasta anterior, el 8 de agosto, colocó 3.400 millones con una demanda de 6.260 millones (1,8 veces). En la subasta de hoy ha colocado 3.610 millones con una demanda total de 3.930 millones (1,1 veces).
Por otra parte, unas palabras pronunciadas por el portavoz de Angela Merkel en su última comparecencia inducen a pensar que la canciller llegará este jueves a Madrid con la clara intención de respaldar las políticas de Mariano Rajoy. “Estamos preparando esta cita en Madrid con cariño, tiene un significado especial para nosotros. Prueba de ello es el alto nivel de empresarios y expertos que viajan con la canciller a España este jueves 6 de septiembre”. Estas fueron las palabras de Steffen Seibert, que se refirió a que no se trata de un simple encuentro bilateral sino de un cónclave empresarial hispano-alemán en la Moncloa al máximo nivel. Al mismo asistirán cien dirigentes de las principales compañías de ambos países (Volkswagen, Bayer, Siemens, Daimler, Deutsche Telekom, T-Systems, Repsol, Santander, BBVA, Telefónica, Abengoa..) y será inaugurado por Luis de Guindos. También intervendrán el presidente de la Federación de Sindicatos Alemanes, Michael Sommer, y sus colegas españoles, que en julio fueron recibidos en privado por la canciller en Berlín.
Por lo que se refiere a Merkel y Rajoy, el presidente del Gobierno buscará el apoyo de la canciller para el segundo rescate que muy probablemente solicitará en las próximas semanas. Francia quiere que lo pida para apuntalar las finanzas de España y frenar la extensión de la crisis de deuda. Pero Rajoy es reacio a pedir ayuda hasta que esté seguro de un apoyo de Alemania. Rajoy se reunió la semana pasada con el presidente francés, François Hollande, quien lo animó a que solicite ayuda antes de octubre para dar tiempo a que los líderes europeos lo estudien antes de la cumbre del 18 y 19 de octubre. Pero Rajoy le dijo que estaba recibiendo mensajes dispares desde Alemania, según una fuente con conocimiento del encuentro que cita la agencia Reuters.
Antes de dar su apoyo a un rescate, Berlín quiere más detalles sobre los problemas de los bancos españoles, como los resultados de una auditoría que se esperan para este mismo mes, y las comunidades autónomas. España ya ha acordado con sus socios europeos una ayuda de hasta 100.000 millones de euros para rescatar a sus bancos.
En caso de que España solicitara un rescate en toda regla, esto podría llevar al agotamiento de mecanismos de ayuda tales como los fondos europeos FEEF (Fondo Europeo de Estabilidad Financiera) y MEDE (Mecanismo Europeo de Estabilidad). Merkel, de momento, está pendiente del dictamen del Tribunal Constitucional alemán el 12 de septiembre sobre el MEDE y a la resistencia en su país a dar dinero a países en apuros. El Tribunal Constitucional alemán tiene el destino del euro en sus manos cuando la próxima semana se pronuncie sobre si el MEDE puede seguir adelante.
Mientras Merkel y Rajoy celebran su encuentro, se espera que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, ofrezca detalles de sus planes para relajar los rendimientos de la deuda española e italiana con un nuevo programa de compra de deuda en los mercados secundarios. Sin embargo, Draghi ya ha dicho que esto no ocurrirá hasta que España no acepte las condiciones a cambio de ayuda del FEEF.
Pero las intenciones de Draghi chocan además con la oposición de algunos dirigentes europeos. El primer ministro finlandés, Jyrki Katainen, muy próximo a las tesis de Merkel, se ha mostrado reticente a la hora de prestar ayuda financiera a países como Grecia, Portugal y España. A mediados de agosto, el conservador Katainen señaló que es partidario de que estos países utilicen el patrimonio estatal como garantía para acceder a las ayudas europeas, estrategia utilizada por su país cuando estuvo en dificultades en los años 90.
El jefe del Gobierno finlandés es muy crítico ante una posible compra masiva de deuda española, ya que en su opinión las operaciones en el mercado secundario del emisor europeo solo han relajado la situación “a corto plazo”.