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De esta manera, el primer ministro italiano, Mario Monti, y el presidente francés, François Hollande, han coincidido en la necesidad de que la Unión Europea (UE) y los mercados reconozcan los esfuerzos realizados por cada país para afrontar la crisis de la deuda. Hollande ha explicado que habían coincidido en que las tres etapas cruciales a las que se enfrenta la eurozona ahora son “aplicar las decisiones adoptadas en el Consejo Europeo del 28 y 29 de junio”, lograr resolver la situación en Grecia y España y avanzar en la unión bancaria y monetaria. No obstante, Monti ha puntualizado que la actual situación “es de espera” para ver cómo “evolucionan las cosas”.
El encuentro se ha producido dos días antes de la reunión del Consejo Directivo del Banco Central Europeo (BCE), que se celebrará en medio de una enorme expectación ante la posibilidad de que se anuncien las medidas excepcionales avanzadas para aliviar la presión que se cierne sobre la deuda soberana de algunos países, como Italia y España.
En línea con otros mandatarios europeos, incluidos miembros del Gobierno español como la vicepresidenta Sáenz de Santamaría, Hollande y Monti han reclamado que se despejen las dudas sobre el euro subrayando que en este punto existe una fuerte coincidencia con la canciller alemana, Angela Merkel. “Es verdad -ha reconocido Hollande- que para algunos países las tasas de interés son demasiado elevadas incluso cuando se dan todas las condiciones para demostrar la calidad de los programas de reformas aprobados. Como en el caso de Italia, que ha dado pruebas de seriedad para combatir su déficit público. Pero si queremos restablecer la confianza, no debemos tener dudas sobre la zona euro. Saldremos juntos de la crisis. Con Europa. Esta es una ocasión para que todos contribuyamos”.
Y, en general, ha habido plena coincidencia. “Mientras el presidente Hollande respondía –ha señalado Monti en un momento de la rueda de prensa- le he escuchado muy atentamente para ver si había al menos una palabra con la cual no estuviera de acuerdo. No la he encontrado”. El presidente francés acababa de responder a una pregunta sobre las eventuales actuaciones del BCE para relajar la prima de riesgo.
Según el primer ministro italiano, “hemos desarrollado con otros colegas del Consejo Europeo la articulación de sugerencias para la estabilidad de los mercados de la Eurozona y en estas semanas estamos viendo los desarrollos operativos del BCE y de los distintos gobiernos nacionales. Hay un fervor de actividad para dar cumplimiento completo a los acuerdos del 28 y 29 de junio. Cada uno está empeñado en reconducir en su país la política económica y financiera. Hacer los deberes en casa es indispensable pero no basta”.
Monti y Hollande también han subrayado la necesidad de potenciar el crecimiento en Europa, pero, según ha destacado el mandatario italiano, “un crecimiento no basado en la inflación o fundado sobre los desequilibrios”. Mientras, Hollande ha resaltado que es necesario inyectar confianza para lograr relanzar el crecimiento en Europa.
En dos ocasiones, Hollande ha rechazado referirse a las posibles medidas de intervención del BCE y ha añadido que es mejor no seguir hablando del tema”, aunque ha especificado que su posición es la que se adoptó en el Consejo Europeo del pasado junio. Y, en ese momento, ha lanzado el llamamiento a la entidad que preside Mario Draghi para que reanude el programa de compra de deuda: “Es una obligación de todos aquellos que pueden intervenir en la eurozona dar su contribución, incluido el BCE, que tomará las decisiones de acuerdo con lo dicho por su presidente, pero no quiero extenderme más”.