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Su presencia en la capital cántabra ha pasado totalmente desapercibida por expreso deseo de un presidente que, a sus 71 años, ha dedicado su tiempo de ocio veraniego a ‘soltarse’ en el idioma castellano. Para conseguir su objetivo fue muy necesaria la “complicidad” de la UIMP. Higgins se matriculó en un curso de Lengua y Cultura (al igual que su esposa, la actriz retirada Sabina Coyne) hace un par de meses: ambos lo hicieron en tiempo y forma y pagando la tarifa correspondiente. De esta manera, quería mejorar su competencia lingüística de cara a un viaje institucional que realizará en octubre por Chile, Argentina y Brasil.
Pero una vez se conoció su identidad, la universidad tuvo que prestarse a tomar unas mínimas medidas de seguridad y, especialmente, todos aquellos que conocían su asistencia a los cursos tuvieron que confabularse para que no fuera ‘descubierto’ por los medios de comunicación. Higgins quería una estancia “tranquila”, poder centrarse en sus estudios y mantener su iniciativa dentro de un carácter estrictamente privado.
Su rutina académica ha sido la de cualquier otro alumno de la UIMP. Tuvo cinco horas de clase los 15 primeros días, en los que practicaba junto con otros siete estudiantes. La última semana, según explicó la vicerrectora de Lenguas e Internacionalización, Lourdes Díaz, siguió un plan diseñado específicamente para él, “un cargo político necesitado de léxico jurídico y financiero”.
De excursión en autobús
Los cuatro profesores que ha tenido en Santander –Fernando Abascal, Paula González, Katia Ahumada y Jorge Gutiérrez, bajo la coordinación docente de María José González– son cántabros y, con ellos y con sus compañeros de pupitre, realizó el pasado fin de semana una excursión a Potes, en autobús.
El presidente de Irlanda cumplió “religiosamente” con el programa: desayuno con la obligada ‘corbata’ (dulce típico) en Unquera, visita a Santo Toribio y Santa María de Lebeña y parada en San Vicente de la Barquera a la vuelta.
“Ahora mismo es capaz de hablar con fluidez, de forma espontánea, y lee y entiende textos literarios complejos”, asegura la vicerrectora Díaz. O sea, se encuentra en un nivel A2, que le ha servido para reflexionar sobre su admirado Víctor Jara, sobre filosofía o sobre sociología. A sus compañeros sirios de la UIMP les ha interrogado con interés por la delicada situación de su país y por su circunstancia personal.
Todo demuestra que Higgins no es un político al uso. Era simplemente presidente de su partido, el Laborista, cuando ganó las elecciones en su país –inmerso en una grave crisis económica– el pasado mes de octubre. Entonces sorprendió a la opinión pública internacional que los irlandeses hubieran votado masivamente a un hombre de su edad, de un partido de izquierdas (cuando el electorado es mayoritariamente conservador), a un poeta con tres obras líricas en las librerías, a un filólogo y a un activista de los Derechos Humanos, defensor a ultranza del idioma gaélico y promotor de la igualdad de las mujeres o los derechos de las personas con discapacidades.
Quièn no quiere aprencer español ? , hasta el alcalde de New York , Mr. Bloomberg , ha tomado un curso de español ,ahora les habla a los hispanos en español . Parece que es solamente a muchos españoles , como los catalanes ,- aunque ellos nunca dicen que son españoles – , los entoxica hablar español.
ZP despues de 7 años aprendio a decir “ok” claro que con un marcado acento, oqueiiii!
Jo. Lo mismo que los presidentes habidos en España que cada vez que abren la boca para hablar ingles o frances nos dejan en evidencia. A ver si toman ejemplo.