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Ha indicado que la persona que ha llevado a cabo la intervención es una mujer muy mayor, “con una vida difícil”, con un hijo discapacitado de 60 años a su cargo y que con la mejor intención entró en la iglesia y decidió “por su cuenta y riesgo” reparar la obra.
Está previsto que colabore en todo momento con los restauradores para que explique el material utilizado, ha añadido.
A pesar de todo, el concejal dicho que él ve “muy difícil” que se pueda recuperar la pintura, que ya se encontraba “muy deteriorada” al ser un óleo pintado sobre la pared sin ser tratada previamente.
Esta intervención se conoció gracias al Centro de Estudios Borjanos, que en su blog mostró fotografías del antes y del después de la pintura, además de “su profundo pesar” por este hecho que calificaron como “inclasificable”.
“Ignoramos si este incalificable hecho tiene solución, pero de lo que no cabe la menor duda es que alguien deberá adoptar las medidas precisas para que no se repitan actuaciones como esta que, al margen de sus motivaciones, deben ser contundentemente reprobadas”, se insistía desde el centro.
Las dificultades de recuperar la obra
En una nueva entrada, fechada este mismo miércoles, el centro aclara que la actuación de la particular “no se ha producido en el marco de ninguna intervención programada” y que desde el momento en que se tuvo conocimiento las autoridades municipales “encargaron a restauradores profesionales y altamente cualificados el estudio de las medidas oportunas para intentar reparar los daños”.
No obstante, son “conscientes” de “las dificultades” que entraña recuperar la obra, ya que se encontraba muy deteriorada por el paso del tiempo y la humedad.
La familia del autor exigido firmeza a la hora de reparar el daño causado, aunque el concejal de Cultura ha afirmado que la colaboración con ellos, sobre todo con una de las nietas, que veranea en Borja, es “absoluta”.
Desde el Gobierno de Aragón se ha indicado que no tienen previsto llevar a cabo ninguna actuación, ya que se trata de una obra “no catalogada” y por tanto no es competencia del ejecutivo autonómico.
!!!!Ondia!!! El Ecce Homo ha quedao que paece la foto de carné de mi suegra
espero se pueda reparar el cuadro y q quede bien y ospodam osdisfrutar de el.pilar.
Le ha dejado hecho un cristo!
El argumentar que la pobre mujer tiene una vida dificil, y lo de su hijo discapacitado a mi juicio sobra en lo que verdaderamente es la noticia. Y en cuanto a los comentarios de vieja, por favor, no es un mueble, es una anciana
hay mucha gente con ganas de restaurar obras que se están perdiendo porq los responsables no hacen nada de nada, porque se dedican a otras historias y ya tienen bastante con atender a visitas , inauguraciones,comidas, y otros menesteres del cargo. A ver qué hacen con esta mujer q obviamente ha obrado de buena fe, porque otros ni siquiera han reparado en su estado a pesar del tiempo.
La intención dela pobre señora debe ser un atenuante, si los q deben velar por estas cosa estuieran en lo que tienen q estar, quizá no sucediera esto. Hay mucho q necesita cuidados de mantenimineto y hay gente preparada para hacerlo, pero este país se está yendo al traste en todo y hay muchos q pueden hacer algo y no lo hacen porque esttán en otros asuntos. Así nos luce el pelo, más casos de este tipo se podrían dar porque a muchos q le corren sangre por las venas, le hierve cuando ven los estados de abandono de muchas obras de arte y también de edificios. Pero los responsablesa a lo suyo, comidas,coches oficiales,visitas, inauguraciones, etc,etc.
Anda que la vieja ha puesto guapo al Ecce Homo.
Pues si es muy difícil recuperar la pintura, que no la toquen y etiqueten la barrabasada como de estilo “mejor intención”. Oye, pudiera ser que algunos pintores de mente calenturienta dictaminen que se trata de una obra maestra y hasta se haga famosa la vieja, je, je.
esta debe ser la copia de la restauracion de la democracia en este pais. “to pal pueblo sin el pueblo”. y esa es la cara que se nos quedara a poco que sigamos la infame trayectoria que llevamos: mentiras, embustes, engaños, choriceo, mamandurrias y 448.000 sirviendose de los mecanismos para mejor su mejor estar mientras sirven al amo.
¡BIENAVENTURADOS LOS POBRES DE ESPIRITU POR QUE ELLOS VERÁN A DIOS “TRANFIGURADO”!
OH DIOSES HACED ALGO Y TOMAD EL RELEVO…
Uno tiene sus manías, que siempre merecen respeto. Cuando visito Madrid y dispongo de tiempo libre tengo la querencia, como esos toros de lidia que se refugian en tablas, de visitar el Museo Romántico de la calle San Mateo. Lo normal sería que visitase “El Prado” o el “Reina Sofía”, pero nada de eso, una extraña fuerza me atrae hasta la calle de Fuencarral. Recuerdo que, en una ocasión, visitando el Museo, noté en falta un cuadrito muy pequeño, casi del tamaño de un recordatorio. Se trataba de la famosa “Ofelia” dibujada a lapicero por Gustavo Adolfo Bécquer. Mi curiosidad hizo que se lo comentase a la portera mayor; y ésta, con una amabilidad que agradezco, me puso en contacto con Mercedes Rodríguez, la directora. Mercedes, me acompañó hasta el piso superior donde se encontraban las piezas que esperaban ser restauradas. Y de un armario sacó un papelillo, que no era ni siquiera de cartulina, y lo puso ante mi vista. Creo que hasta me temblaron las piernas por la emoción que sentí. Era “Ofelia”. En el lado derecho de su falda, justo por donde Bécquer había trazado el lapicero, el papel se había cortado. Mercedes me permitió que sujetase aquella pieza unos segundos en mis manos, la tomé por los bordes con las yemas de los dedos con sumo cuidado y ello supuso para mí una complacencia inefable. Lo que acabo de contar viene a cuento con algo tristemente sucedido en el Santuario de la Misericordia, en Borja. En su interior había un fresco en muy mal estado de conservación. Se trataba de un “Hecce Homo” pintado por Elías García Martínez a principios de la década de los 30 del siglo XX. Al parecer, una señora de avanzada edad entendió que había que restaurarlo. Y sin encomendarse ni a Dios ni al diablo, aprovechando que las puertas del Santuario siempre estaban abiertas para el visitante, el pasado mes de julio tomó unos pinceles y unos botes de pintura e intentó “reparar” el fresco según su saber y entender. El resultado final no pudo ser más catastrófico. Ya están apareciendo en Twitter algunos “tuits” de lo más bochornoso. No entraré al trapo en ese juego de despropósitos. Rotundamente no, me niego.