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Sorprendentemente fue Katie Holmes quien inició el divorcio alegando “diferencias irrenconciliables” y pidiendo la custodia única y exclusiva de la pequeña Suri, de seis años de edad.
Después del fracasado intento por parte del actor de recuperar a la que fuera su mujer, ambas estrellas emitieron una comunicado conjunto el mes pasado en el que decían textualmente: “Estamos comprometidos a trabajar juntos como padres por el bien de Suri”.
Uno de los motivos fundamentales de la ruptura de la pareja ha sido la creencia de Tom Cruise en la Cienciología. Al parecer, Katie Holmes no veía con buenos ojos que su hija Suri fuera adepta de esta religión y era más partidaria de que la pequeña se afiliase al catolicismo del que forma parte ella.
Según ‘Daily Mail’, siguiendo con su declaración la pareja de actores llegaron a un punto intermedio en su relación consiguiendo el respeto mutuo.
“Queremos mantenernos ajenos de los asuntos que afectan a nuestra familia privada y expresamos nuestro compromiso de respetarnos cada una de nuestras respectivas creencias y apoyarnos mutuamente en nuestros roles como padres”, declararon Tom y Katie.
Por el momento, se desconoce cómo la fortuna de la ex pareja que asciende a los 220.583 euros (275.000 dólares) ha sido repartida.
Según los términos del acuerdo prenupcial, por cada año de matrimonio Holmes ha recibido dos millones y medio de euros aproximádamente (tres millones de dólares), así como una cantidad sustancial de la propiedad que tienen en común.
De esta forma, las cifras se alzan hasta los 12 millones de euros (15 millones de dólares) para Katie además de tener derecho a un hogar para Suri y ella.
Es evidente que desde que se hizo pública su separación la pareja de actores ha llevado vidas separadas y por lo que parece, el fatídico desenlace ha beneficiado a los dos.