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El partido comenzó con el nostálgico ambiente que producía la vuelta de un clásico como el Celta a la máxima competición del fútbol español. Balaídos, casi lleno, proyectaba la ilusión de sus aficionados que extendían las bufandas del equipo llenando el recinto de color azul. El Málaga se presentaba con las bajas durante el verano de jugadores importantes como Majtisen, Cazorla, Rondón o el retirado Van Nistelrooy y con la necesidad de despejar dudas generadas por la situación económica del club con una victoria.
El Celta salió valiente, empujado por el ambiente que creaba la afición en los primeros minutos y con Oubiña y Álex Lopez, sirviendo balones en la línea de tres cuartos a Iago Aspas y a De Lucas. Sin embargo, el Málaga avisaría primero con un peligroso lanzamiento de falta raso de Joaquín que Javi Varas paró en dos tiempos. El extremo dispuso de su mejor ocasión minutos después, pero su disparo fue centrado, despejado por el portero e Isco no aprovechó el rechace.
El Málaga comenzaba a imponer su dominio, aunque el partido estaba muy abierto. La primera gran ocasión del Celta vino de Álex López, que tras recibir un balón de Iago Aspas, que venía de una jugada con peligro anterior de Quique De Lucas, chutó y el balón se perdió rozando el larguero. Tras el descanso, De Lucas tuvo otras tres grandes ocasiones para adelantar a los locales en el marcador. En una de ellas el barcelonés picó el balón a la salida de Willy Caballero, que consiguió rozar el balón y desviarla al palo.
Eran los mejores minutos del Celta, con la conexión entre Borja Oubiña e Iago Aspas funcionando perfectamente. El partido tenía un ritmo muy alto a pesar del empate sin goles, con ocasiones para ambos. El Málaga tenía problemas en los últimos metros y Pellegrini optó por hacer debutar al joven camerunés de 16 años Fabrice, en lugar de Sebas Fernández. El delantero fallaría a puerta vacía minutos después de hacer entrada en el campo, por un mal bote del balón previo a su tiro.
Pero Fabrice tenía un destino claro, ser el jugador más joven de la liga en marcar. Tras una jugada individual de gran calidad, su tiro fue escupido por el palo, pero sólo segundos después Buonanotte se revolvió con clase dentro del área y sirvió un balón templado que empujó el camerunés. Puso por delante a su equipo y le sirvió la primera victoria de la temporada, que fue demasiado castigo para los gallegos.
Quique De Lucas, que tendrá problemas para conciliar el sueño esta noche, volvió a tenerla a dos minutos del final, pero Caballero volvió a brillar. Después, Gustavo Cabral disparó tras un taconazo de Quique que le dejaba sólo, pero su remate se estrelló en el larguero y rebotó al borde de la línea de gol. Un último remate a la salida de un córner y que se perdió rozando el palo concluyó el asedio local. Esta vez, sin premio.
Victorias de Sevilla y Mallorca
Por su parte, el Sevilla se impuso con claridad al Getafe (2-1) en el Ramón Sánchez Pizjuán con lo que el equipo de Míchel debuta con victoria en la temporada 2012/2013 de la Liga BBVA, principalmente gracias al papel de Jesús Navas, que superó durante todo el encuentro a la zaga del Getafe.Los goles de los andaluces los hicieron Fazio y Negredo, de penalti, mientras que Alexis marcó el tanto de los azulones.
En el último partido de este sábado, que comenzó a las 23.00 horas y acabó el domingo, el Mallorca se impuso (2-1) al Espanyol en el Iberostar Estadi, donde los de Caparrós hicieron más méritos para sumar los tres puntos, con Hemed como nombre propio tras anotar los dos goles de los locales. Wakaso hizo el gol del equipo perico.