Los grandes futbolistas… también fueron pequeños
La soledad monetaria de la Eurozona
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“Por primera vez, una niña de nueve años de Paraguay tiene la misma posibilidad que yo de conectarse”, y eso “es fantástico”.
No obstante, el fundador del Partido Pirata sueco y líder de este movimiento internacional a favor de la libertad en Internet que busca un modelo de distribución de la cultura alternativo al de las corporaciones, ha dejado claro que hay muchos que rechazan ese poder igualatorio.
En este sentido, ha sido muy crítico con la clase política y las medidas lanzadas por sus líderes para controlar el uso que de la red hacen los internautas.
“Los políticos normalmente no entienden Internet, no se han tomado el tiempo necesario para entender que Internet permite a la gente expresarse por sí misma; si comprendieran que sus leyes son similares a poner un micrófono en cada una de las mesas de una cafetería se horrorizarían, pero no lo entienden“.
La breve intervención de Falkvinge, que ha sido nombrado por las revistas Foreign Policy y Time como uno de los cien pensadores más influyentes, ha concluido con otra defensa: la de que todo el mundo tenga la posibilidad de publicar sus ideas “sin la supervisión de nadie”.
Falkvinge ha compartido debate con otros tres ponentes: el escritor y periodista Juan Gómez Jurado; el catedrático de Opinión Pública Víctor Sanpedro; y el jurista y catedrático de La Sapienza Stefano Rodotà.
Este último, que ha calificado la era Internet como la “tercera revolución industrial” y ha definido a Facebook como “la tercera nación del mundo, después de China y Rusia”, ha puesto sobre la mesa los derechos que tienen los usuarios de esta red social.
Rodotà ha señalado que la red ha sido “un gran instrumento de libertad”, pero ha incidido en que en este momento “genera grandes desigualdades” y riesgos como el de la privacidad.