En pleno puente de agosto, el primer puente que ha debido suprimirse, pasando la festividad al lunes o al viernes para aumentar la productividad de las empresas, según prometió el presidente del Gobierno en su discurso de investidura del pasado mes de diciembre, un puente que ha aprovechado Mariano Rajoy para continuar sus vacaciones en el Coto de Doñana, se ha anunciado el desembarco del exbanquero Mario Conde en la política.
Lo ha anunciado el propio exbanquero, utilizando como altavoz el periódico “La Gaceta de los Negocios”, del grupo Intereconomia, del que forma parte Conde como accionista y colaborador del programa televisivo “El gato al agua” y, su intención, según ha confesado, es participar en las elecciones gallegas si no se adelantan al mes de octubre o noviembre (no hay que olvidar que Conde es gallego de Tuy) y en las parlamentarias europeas que se celebraran el año que viene.
El anuncio de Mario Conde es un paso más en su estrategia de participar en la vida política nacional, después de su fracaso del año 2000 cuando, utilizando la plataforma del CDS (Centro Democrático y Social) el partido fundado por Adolfo Suarez, se presentó a las elecciones generales y obtuvo solamente algo más de 23.000 votos. Un autentico fracaso.
En aquella ocasión, y en un gesto reivindicativo de su propia historia tras el escándalo Banesto, por el que fue condenado a veinte años de prisión por delitos de estafa y apropiación indebida, que cumplió parcialmente en la prisión de Alcalá Meco, toda la maquinaria del Partido Popular y del Partido Socialista trabajó en contra del banquero, que pretendía poner en práctica en España la misma política que en Italia diseñó Silvio Berlusconi.
Se introdujo en el periódico “El Mundo”, entró con Antonio Asensio en Antema 3 Televisión, y tejió toda una red de contactos mediáticos y políticos (llegó a tener una influencia decisiva en la Zarzuela y el Rey presidio su investidura como doctor honoris causa por la Universidad de Madrid), y su último objetivo, en aquella época, era terminar con el poder de Josa María Aznar, el hombre que desde el Partido Popular mas contribuyo a la expropiación de Banesto por parte del Banco de España en el año 1993.
No consiguió su objetivo político hace doce años, ingreso en prisión, escribió varios libros, entre ellos “Memorias de un preso” y “Los días de Gloria” (donde explica detalladamente sus relaciones con el Rey y su influencia en la Casa Real y en algunas de las decisiones claves de los años noventa) y ahora, invocando el supuesto poder de la sociedad civil, pretende volver a la política , utilizando la plataforma que ha ayudado a crear que se llama “Sociedad Civil y Democracia” y de la que pretende ser Presidente, como primer paso para otras aspiraciones que siempre ambiciono.
En la presentación de su proyecto, Conde aboga por una “regeneración de la política mediante un proceso constituyente”, porque, según él, “es el único medio para que se puedan producir los cambios que muchos consideran imprescindibles. Llevo unos 20 años predicando que la sociedad civil tiene que recuperar sus derechos y que la clase política no está por esa labor y, como los cambios violentos no me interesan, la única manera de hacerlo es adquiriendo el poder dentro del sistema. Esa es la razón. Por supuesto, no soy yo, se crea un partido para conseguir esa finalidad. Conmigo, o sin mí”.