El inmediato comienzo de la Liga, y el partido amistoso montado por la Federación Española de Fútbol para que La Roja haga caja en Puerto Rico, casi anula la resaca de los Juegos Olímpicos. La participación de España en Londres, inevitablemente, tendrá epílogo porque no basta con que a estas alturas de la función nos podamos sentir satisfechos con las medallas conquistadas. No se trata del número sino de la calidad y si entre estas hay algunas de relumbrón y trascendencia mundial como las dos de Mireia Belmonte en natación, la de plata de baloncesto y las muy meritorias de las varias mujeres que han triunfado en waterpolo, natación sincronizada, vela, aguas bravas, lucha, taekwondo o balonmano, entre otras, además de las de los chicos, es evidente que la inversión que hace España por el deporte olímpico no se corresponde con los frutos que obtienen algunas federaciones. Pero este debate que se va a aplazar forzosamente por las vacaciones y el problemático y conflictivo comienzo de la Liga de futbol, tendrá que replantearse en cuanto comience el curso.
Al deporte le van a llegar los recortes y en alguna partida importante por parte de la empresas patrocinadoras, pero si hay que apretarse el cinturón habrá que empezar a pensar también en los dineros que se van en sueldos federativos. Parece que hay algún caso que merece más que un toque de atención.
Y hoy, para abrir boca, la Federación de Fútbol se ha ido a hacer un bolo a Puerto Rico, ahí al lado. Lo hace sin el menor respeto por los clubes que aún no han puesto en forma a sus jugadores y han de comenzar los partidos formales este fin de semana. La Roja no necesita estos ingresos y la Federación, tampoco.
Para quedar bien por el mundo ahora hay una gran ocasión. Consiste en preparar una cena entre Angela Merkel y Vicente del Bosque. La primera lo desea y el segundo es complaciente. Lo malo es que no podemos casarlos porque Vicente en eso es muy serio. Pero el menos que cenen y hablen de la prima de riesgo. A lo mejor nos rinde más que en los ámbitos internacionales.