Rubalcaba advierte al Gobierno que acudirá a la ciudadanía para presentar un millón de firmas en el Congreso de los Diputados a favor de los 400 euros de ayuda a los parados sin subsidio, y de esa manera y con esa bandera intenta reconciliarse con el flanco izquierdo del electorado del PSOE que se ha marchado a IU. Y con la otra mano, la derecha, mantiene tendida su oferta al PP de un pacto contra la crisis que parece imposible de lograrse si en el Partido Socialista se empeñan en inventar vericuetos absurdos por los que, según ellos, se podrían lograr los objetivos de déficit, que nos ha impuesto la UE, sin aumentar el ajuste del gasto social.
De lo que no hablan Rajoy y Rubalcaba es de recortar en algo el gasto político, o de reformar la Constitución, o de meter mano a las autonomías cuyo desprestigio creciente empieza a ser todo un clamor en España. Entonces ¿en que consiste el pacto PP-PSOE contra la crisis? Nadie lo sabe. Para el PP el pacto consiste en que el PSOE apoye todas las decisiones del Gobierno, y para el PSOE en que el PP suba los impuestos a las grandes fortunas y negocie con la UE un calendario mas flexible para el déficit. O sea, nada de que hablar o sobre que pactar.
Ni siquiera se ponen de acuerdo los unos y los otros en relación con el asunto mas candente del otoño: la necesidad de los fondos de la UE para financiar la deuda del Estado y ofrecer liquidez al Tesoro público. Aquí los dos están pillados porque Rajoy cree que podrá solventar este trago disfrazando el segundo rescate de una especie de ayuda financiera –al primero, bancario, le llamó una “línea de crédito”- para el Estado, cuando en realidad será un rescate en toda regla, aunque por entregas en vez de un rescate de una sola vez, como en los casos de Grecia, Irlanda y Portugal. Un “rescate blando”, sí, pero con duras condiciones de control que nos pondrán la Comisión, el BCE y el FMI, mucho mayores de las que nos impusieron en el ámbito financiero por el rescate de los bancos y cajas en crisis.
El Gobierno de Rajoy se resiste al rescate de la deuda pero tiene muy difícil escapar de esa situación. Y Rubalcaba lo sabe y por eso le sube el listón al Gobierno diciendo que no pida las ayudas financieras a la UE y que resista hasta el final, a sabiendas que el Gobierno no tiene escapatoria. Y, en ese caso, el líder del PSOE vestirá ese segundo rescate de gran fracaso político de Rajoy diciendo que Zapatero evitó los rescates y que Rajoy ya lleva dos.
Sobre todo porque el PSOE lo que está preparando, con sumo cuidado, es el balance del primer año del Gobierno del PP para comparar los índices estratégicos del país (en paro, deuda, prima de riesgo, inflación, Bolsa, soberanía, déficit, tipos de interés, etc) definales de 2012, con los que Rajoy heredó de Zapatero a finales de 2011, diciéndoles a los cuatro vientos que, desde que gobierna el PP, España fue a mucho peor.
Unas cuentas trucadas las que pretenderá el PSOE porque ZP dejó al país al borde del regreso de la peseta y el PP pretende salvarnos de esa involución permaneciendo en el euro. Pero, en todo caso, da un poco de pena ver esta “guerra de lo botones”, oportunista y electoralista a mas no poder entre los primeros responsables del Gobierno y la Oposición, cuando lo que hace falta ahora en este país es cohesión y unidad para abordar tan grave situación. Y ahí incluido el famoso e imparable rescate financiero de España, en el que deberían de estar trabajando y colaborando, sin mas disimulos y disfraces, el PP y el PSOE.