Vaya, parece que nuestros atletas olímpicos han reaccionado a la oleada de indignación que provocó el arranque español en los Juegos de Londres 2012, y que se han recolectado importantes medallas en los últimos días. Ayer los chicos del baloncesto, que habían jugado con fuego en las fases preparatorias, les vieron las orejas al lobo estepario ruso. Porque, cuando estábamos en el ecuador del partido, los españoles iban muy por detrás y se temió lo peor hasta que comenzó la tercera fase y por fin los de Scariolo se alzaron con la victoria camino de la esperada final con USA, lo que sin duda será harina de otro costal.
El príncipe Felipe, la Reina doña Sofía y su hermana doña Irene asistieron al evento en una jornada donde se cosecharon cuatro medallas, con las que ya suman quince, y todavía pueden caer algunas más. Lo que nos permitiría salvar la cara en unos Juegos en los que España empezó bastante mal y en los que aparecieron sorpresas como las tres medallas en taekwondo, lo que sorprendió a más de uno porque no se sabía que este deporte oriental tenía tanto arraigo y tan buenos deportistas en nuestro país. Podemos decir que hemos pasado del boxeo al judo y del judo al taekwondo en un abrir y cerrar de ojos.
Este es, sin duda, un deporte de ataque, con furiosas embestidas y menos mal que los artistas llevan bastante protección. Con golpes y patadas de todos los colores que alcanzan su mayor puntuación si con los pies se alcanza la cabeza -al casco, por supuesto- del contrario. En los tiempos en los que el boxeo era un deporte de interés nacional (con Urtáin, Legrá, Folledo o Carrasco), los más castizos les decían, desde la grada del cuadrilátero madrileño de Vallecas, a los boxeadores: “tío, no le des en la cabeza, que está estudiando”.
Un poco de taekwondo nos vendría muy bien en la vida política nacional, a ver si los ciudadanos de a pie le ponen las pilas a los políticos con unos golpecitos estratégicos en el casco. Aunque mucho nos tememos que nuestros profesionales del poder y de la política son inmunes a cualquier estímulo, por doloroso que sea, porque de lo contrario ninguno de ellos estaría de vacaciones sino más bien trabajando y reunidos para ver si se consigue algún tipo de pacto nacional para abordar el intenso y tenso otoño político que se nos viene encima.
A no ser que Rajoy y Rubalcaba estén veraneando juntos en algún lugar secreto y no sepamos nada de ello porque nos quieren dar una sorpresa a la vuelta del verano. Pero mucho nos tememos que semejante ensoñación no la veremos en España, porque eso de pactar en público o en la oscuridad no parece tener adeptos en el presente momento políticos español.
Los pactos se acabaron hace ya muchos años con la transición y ahora estamos en pleno imperio de taekwondo, con todos a golpes con el contrario, y a ser posible en la cabeza que es donde se puntúa mas. Y será así por lo menos de aquí a las próximas elecciones, momento en el que los ciudadanos tendrán su oportunidad de pasar factura a los políticos por todo lo que está ocurriendo y lo que puede pasar, porque no parece que de aquí a entonces el desastre nacional que sufrimos se vaya a solucionar. Lo malo es que de aquí hasta esa fecha, y si todo sigue así, corremos el riesgo de que el taekwondo se instale en la calle y en la vida política y social, y entonces se correrá el riesgo de asistir a lamentables espectáculos que nunca pudimos imaginar.

Pablo Sebastián
Fernando Glez. Urbaneja
Marcello
Primo González
José Javaloyes
Juan Chicharro
Juan Fco. Martín Seco
Alberto Piris
Daniel Martín
Ignacio Sebastián de Erice
Fernando Fernández Román
Julián García Candau
| Lun | Mar | Mie | Jue | Vie | Sab | Dom |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | 31 |