Nº 1136 -  23 / V / 2013 
Síguenos vía RSS
Síguenos en Twitter
Síguenos en Facebook
Portada República de los Blogs Sección Nacional Sección Internacional Economía y Finanzas Información Deportiva Información Parlamentaria Información Cultural Información Sociedad y Tecnología Gente y Tendencias
 

OPINIÓN

El último bombero

Josep Borrell
 

Dejo Italia en estado de alerta política y económica y con España al borde del abismo financiero. Sus males son parecidos, pero es difícil decir cuál de los dos países esta peor.

Echando la vista atrás, no puedo evitar la sensación de que durante los últimos dos años se han estado tomando medidas sin la visión estratégica necesaria para hacer frente a la triple crisis bancaria, de la Deuda y del crecimiento que sufre Europa. Se ha tratado de disminuir de forma provisional la presión de los mercados financieros, como quien lucha contra un fuego que se enciende aquí y allá, sin que se acabe nunca de apagar sus brasas. Y hemos vuelto a una situación en la que solo el BCE puede hacer el papel del bombero en última instancia que nos salve del nuevo incendio. Como hizo el pasado verano y como le imploran Roma y Madrid que lo vuelva a hacer antes de que sea demasiado tarde.

Hasta el pasado miércoles 25 de julio parecía hacer oídos sordos a esas peticiones, hechas en el caso español de la forma más contraproducente posible. Pero mientras escribo esta líneas a mediodía del jueves 26, el hombre del que depende el futuro del euro y de Europa, ha garantizado que su actuación seria la suficiente para evitar el colapso financiero español e italiano y automáticamente las primas de riesgo han bajado y las Bolsas han subido.

Veremos cuánto dura, porque la palabra de los responsables políticos europeos ha ido perdiendo valor a medida de que sus promesas se han ido incumpliendo o se han revelado insuficientes. Así, la decisión del último Consejo Europeo de que el MES (Mecanismo Europeo de Estabilidad) pueda comprar Deuda pública no tiene mucha utilidad porque sus recursos son muy limitados comparados con la dimensión de los mercados de Deuda española e italiana.

España podría aun ser rescatada, pero Italia y su Deuda, 120 % del PIB, son demasiado grandes para que las compras de Deuda por el MES, cuando este exista, puedan salvarla del acoso de los mercados.

Pero MES todavía no existe, y el Tribunal Constitucional alemán ha pedido tiempo hasta septiembre para estudiar los recursos presentados contra el Tratado que lo crea. Esperemos que no nos de un susto a la vuelta del verano, pero esa demora no presagia nada bueno. De momento solo las intervenciones del BCE pueden sacarnos del atolladero en el que estamos. Pero aunque Draghi nos diga que el euro es irreversible, el sabe mejor que nadie las limitaciones que tiene el BCE para asegurar la supervivencia de la moneda única.

Es posible que las grandes restricciones políticas y legales que condicionan la acción en Europa impidan que las cosas se puedan hacer de otra manera. Pero la estrategia de salir del paso como se puede en cada ocasión, ese “muddling through” (ir tirando ) que se ha impuesto como la única solución, ya no puede durar mucho más. El deterioro de las perspectivas económicas de la Eurozona y la presión de los mercados sobre España e Italia necesitan de una vez por todas respuestas estructurales, potentes y creíbles.

Y de momento seguimos destruyendo credibilidad y generando desconfianza. La desconfianza sobre España está bajo mínimos. La prima de riesgo no se llamaba Zapatero, y aunque tampoco la podamos llamar Rajoy, en pocos meses la destrucción de la confianza en España es mayor que la que sufrió durante los últimos años del gobierno socialista.

Después de la catastrófica gestión del caso Bankia, todo un rosario de CC.AA. se declaran incapaces de financiarse y piden al gobierno central que les rescate. Pero éste a su vez necesita la ayuda europea para recapitalizar los bancos y si el BCE no interviene pronto la necesitará para financiar su déficit y la intervención de España será completa.

Desde Italia miran con preocupación la agónica situación de la economía española porque saben que si España cae ellos van detrás. Y viven los mismos problemas en sus municipios y regiones que nosotros. Van incluso un poco más lejos. En España todavía no hemos tenido manifestaciones de alcaldes advirtiendo de que no podrán pagar la nómina de agosto. Bien es cierto que muchos de los que se manifiestan han perdido su puesto como la consecuencia de la supresión de municipios y provincias que Monti ha hecho para ahorrar gasto público.

Tampoco Rajoy ha pedido la dimisión del presidente de una Comunidad Autónoma a cambio de ayudarla financieramente como ha hecho Monti con el gobernador de Sicilia que acaba de dimitir y convocar elecciones ante la situación de quiebra de su gobierno regional.

A los que no les falta trabajo es a los jueces y fiscales. Cada día hay un caso que pone de manifiesto cuan podridos están los cimientos de la política italiana. Los casos de los íntimos amigos de Berlusconi condenados por sus conexiones con la Mafia quedan ya atrás. Ahora es el gobernador de Lombardía quien tendrá que explicar su evasión de capital a Suiza. Hasta el político más popular y respetado de Italia, el presidente de la republica G. Napolitano se ve envuelto en unas conversaciones telefónicas, interceptadas por la policía, con un ex ministro de obras públicas que le pide ayuda ante la investigación que está siendo objeto por presunta conexión con la mafia…

Parece que en España, y en particular en Catalunya con el caso del Secretario General de Convergencia Oriol Pujol considerado por la Agencia Tributaria como supuesto “colaborador necesario” de una red que amañaba concursos públicos, no nos quedamos atrás en esta clase de comportamientos…

Esos problemas no nos los podrá resolver el bombero Draghi, es la sociedad de cada país la que tiene que hacerlo… Pero el BCDE si puede evitar eso que en Europa llaman la “espiral de la muerte” de un país cogido en las tenazas de la cólera popular frente a las medidas de austeridad que contradicen flagrantemente el programa electoral con el que fue elegido el Gobierno, y la urgencia en reducir el déficit impuesta por Bruselas y aumentada por la torpeza de nuestros ministros.

El Gobierno ha perdido todo margen de maniobra. Solo el último bombero puede evitar el incendio antes de que nos despeñemos por el acantilado como en el dramático caso de Port Bou. Esperemos que Draghi sea consecuente con la voluntad que ha expresado…

Eso no resuelve el problema de fondo, pero nos permite “muddling through” un verano más.

Traducir artículo
LunMarMieJueVieSabDom
12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031
Portada Republica.com

Portada

Portada Republica.com

Siguenos en:

Canal RSS Republica.es
Facebook
FlickR
Twitter
LinkedIn
Separador

Contacto y direcciones de Republica.com Todos los derechos reservados © 2013

Portada Republica.com
Republica.com