“Me parece que la tecnología ha avanzado lo suficiente como para que las fotos que podemos hacer con nuestro móvil sirvan para enviar a la policía la matrícula de un coche desde el que se ha tirado una colilla”, dijo Puig en el centro de control de Figueres (Girona).
“No quiero convertir el país en un estado policial, lo que sí quiero es recordar que una actuación como ésta puede dar lugar a más de 13.000 hectáreas quemadas, dos personas muertas, muchos millones de euros de afectación y un impacto que tardaremos muchos años en corregir y rectificar”, explicó Puig en referencia al incendio de La Jonquera, que todavía sigue activo.
Tanto el incendio de La Jonquera como el de Portbou, que se desataron la tarde del pasado domingo, fueron al parecer provocados por sendas colillas lanzadas desde vehículos, una actitud “irresponsable” que el conseller espera que pueda corregirse con el apoyo y las denuncias de los ciudadanos.
Puig consideró que en el resto de Europa las carreteras y las áreas de servicio están más limpias que aquí, y dijo que la acumulación de colillas en el aparcamiento de carretera del Perthus favoreció, a su juicio, que el fuego avanzara más rápidamente, “a 6 kilómetros por hora, cuatro veces más rápido que la capacidad de extinción de los bomberos”.
Puig afirmó que intentarán hacer todo tipo de investigación, incluso analizar el ADN de las colillas, aunque la base de datos del ADN genético a hoy día se muy reducida: “Sería mucha coincidencia que tuviéramos los datos genéticos de la persona que tiró la colilla en Portbou y será difícil que obtengamos el responsable último pero haremos todos los esfuerzos posibles”.
Controlado el incendio de La Jonquera
El incendio que arde desde el domingo en la comarca del Alt Empordà y que ya ha afectado cerca de 14.000 hectáreas ha entrado en fase de control, según ha anunciado Puig. Pese a ello, el conseller también ha explicado que se prevé que el fuego no esté totalmente extinguido hasta el próximo viernes, por lo que los Bomberos seguirán trabajando hasta entonces. A las 20.30 horas de esta tarde, el incendio se ha declarado “perimetrado y estable” y ya no queda ningún municipio cercano bajo orden de confinamiento.
Un millar aproximado de efectivos continuará los trabajos de extinción durante toda la noche, centrados en la zona próxima a la localidad de Terrades, que es la más “sensible”, según el conseller.
En todo caso, el ámbito de influencia del incendio está acotado, por lo que algunos recursos desplazados serán ya enviados a sus respectivas bases tras la puesta de sol.
El suministro energético está totalmente restablecido en la zona, aunque algunos usuarios reciben la corriente gracias a grupos electrógenos que se irán retirando a medida que sea posible.
Las únicas carreteras que permanecerán cortadas al tráfico son la que conecta Terrades con Boadella y la que va de este último municipio a Darnius, en los dos casos están reservadas a los efectivos que luchan contra las llamas.
Los entre cincuenta y sesenta clientes de un cámping de Albanyà que habían sido desalojados podrán regresar esta noche, según ha confirmado también Felip Puig.
Puig ha manifestado su agradecimiento a los voluntarios, autoridades municipales, bomberos de la Generalitat, franceses y andorranos, efectivos de las Unidades Militares de Emergencia, forestales y medios de comunicación por la labor realizada.
El conseller ha admitido que “seguramente, todo es mejorable, pero la respuesta de los cuerpos de seguridad ha sido impecable”, y se ha hecho único responsable de cualquier crítica que pueda surgir sobre el operativo.
“Ahora toca realizar la valoración de los daños y ayudar a la gente”, ha concluido Felip Puig, quien ha detallado que, tras la acción preventiva y la reactiva que está a punto de finalizar, toca la de reparación”.