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La Fiesta del Chivo

Marcello

Publicado el 24-07-2012

Le vamos a robar por unos instantes a Mario Vargas Llosa el título de su novela sobre el dictador dominicano Trujillo para encabezar esta crónica, pero conste en acta que el pie para ello nos lo ha dado el ex gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordoñez (MAFO para sus amigos) quien al término de su intervención en la Comisión del Congreso que debate -pero no investiga- a Bankia y las otras Cajas y bancos intervenidos, dijo que no cree oportuno que el Parlamento se dedique a buscar “chivos expiatorios” por lo ocurrido en tan atribulado sector financiero (por cierto, ¡ojo con el Banco Popular!).

MAFO tiene cara de chivito, pidió árnica y echó balones fuera pero ante la embestida del tanque López Amor, en nombre del PP, sacó el puñal y acusó al Gobierno de Rajoy de llevar a España de mal en peor, incluso peor que Italia e Irlanda, y defendió a Rato diciendo que se pudo evitar la intervención de Bankia porque los 19.000 millones de euros que pidió el Gori Gori (Goirigolzarri), fueron una exageración. O sea Zapatero y MAFO dos angelitos que lo hicieron todo bien, salvó algún pequeño error, y Campa, otro listo del Gobierno del PSOE todo un campeón. Y el país, España, patas arriba, con el segundo rescate a la vuelta de la esquina, y Rajoy escondido en el bunker de Moncloa y Zapatero tomando el fresco y los españoles en un ay, sin saber lo que les espera que no será nada nuevo.

Las comparecencias de los responsables -de los dos bandos- de la crisis del sistema financiero por acción u omisión, se irán -ya lo verán- no servirán para nada y los culpables se irán de rositas mientras los accionistas y preferentes varios verán en el juego del Parlamento lo que no querían ver: mas bien un lavadero de las responsabilidades de los altos responsables, en vez de un centro de depuración política de dichas responsabilidades. De ahí que solo queda el turno de la Justicia -el juez Andreu de Bankia está sopesando si interviene o no judicialmente la entidad- como única oportunidad para aclarar lo ocurrido y para señalar culpables, que a buen seguro los hay, y bien pagados por las entidades que entre unos y otros acaban de arruinar, metiendo de paso al país en el disparadero del rescate bancario.

Naturalmente, el plato fuerte de la convocatoria será la llegada de Rodrigo Rato al estrado de la Comisión (el jueves), y cabe esperar que con el paraguas protector del PP. Porque si aplaudieron hace poco los ajustes sociales del Gobierno, pues con mas razón aún saldrán a defender a Rato, a pesar que fue el Gobierno de Rajoy quien lo nombró y quien lo cesó.

A Rato, con la barba perilla que lucía en los últimos días, parece que se le va a poner muy pronto cara de chivito, como al burrito aquel que se encontró en una cueva, donde se refugió de la lluvia, con un fiero león que al principio lo tranquilizó: “no te preocupes burrito, porque a mí lo que me gustan son los chivitos”. El asno rebuznó lleno de contento, pero el tiempo pasaba, la lluvia seguía y el león rectificó: “¡ay burrito! Me parece que se te está poniendo cara de chivito”.

Pues esa es la cara que se le pondrá a Rato pero no en el Congreso sino cuando se siente ante el juez. Porque lo de Bankia parece de color verde y además tiene asas, como lo enseñó la auditoría de Deloitte, el cese de Rato que ¡todavía sigue en Caja Madrid! y las propias declaraciones del Gobierno de Rajoy, criticando la fusión con Bancaja y la salida a Bolsa, todo eso de lo que habla el auto inculpatorio del juez Andreu. Y lo que pudieron haber evitado los del PP si hubieran aceptado la comisión de investigación. Pero los populares volvieron a utilizar la mayoría absoluta y UPyD se fue a los juzgados que será el lugar fatal donde finalmente se celebre la fiesta del chivo que a buen seguro dará mucho de qué hablar.


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