‘The Economist’ teme que la “fatiga reformista” de Rajoy pulverice los avances en la recuperación
Nico Rosberg repite ‘pole’ por tercera vez con Alonso sexto
La andropausia, cuatro veces más común en hombres con insuficiencia cardiaca
Morenés preside el funeral por los tres legionarios muertos en la base de Viator
Los maltratadores que terminen su condena tendrán libertad vigilada
Los españoles ya pueden hacer piña en Londres. ”Más de un centenar” de competidores, encabezados por el presidente del Comité Olímpico Internacional (COE), Alejandro Blanco, llegarán a la sede olímpica, donde se encuentran apenas unas decenas de los 282 deportistas que componen la delegación, según informó el organismo olímpico español.
Los deportistas de balonmano, hockey, waterpolo, boxeo, gimansia, halterofilia, voley playa, bádminton, judo, tenis de mesa y tiro se sumarán a los de tenis, piragüismo o natación. También se encuentran desde hace unos días en el Reino Unido los equipos de fútbol y de vela, aunque en sus respectivas subsedes.
El izado de la bandera española en la Villa Olímpica está previsto para este miércoles, día en el que comienza la competición con el fútbol femenino, a las 17:00 horas (15:00, hora local).
En la expedición que viaja este martes no estará el equipo masculino de baloncesto, que se mide por la noche a Estados Unidos en un amistoso de entidad en Barcelona y viajará un día después, ni los representantes de atletismo, que irán llegando ”con cuentagotas”, puesto que sus pruebas no se disputan hasta la segunda semana de los Juegos Olímpicos.
La odisea de los tenistas
El viaje hasta Londres no fue nada apacible para los tenistas españoles, que vivieron una auténtica aventura para llegar a su hotel en la madrugada del lunes. ”Recuperándonos de la odisea de ayer, cuatro horas y media desde la llegada hasta la villa con conductor en estado de embriaguez”, resumía Feliciano López en Twitter, después de que el vehículo entrara en la autopista en dirección contraria, atravesara la ciudad y su conductor se negara a detenerse en un primer momento. Al final, el equipo capitaneado por Álex Corretja llegó a las tres de la mañana al hotel en furgoneta y sin equipaje, lo que le obligó a dar muchas explicaciones.
Para colmo, Ferrer se encontró con uno de los temidos ‘vampiros’ cuando se ejercitaba horas después por la Villa Olímpica para someterse a un control antidopaje. El valenciano no se arredró y le indicó al inspector que le siguiera al trote, lo que provocó las bromas de sus compañeros en las redes sociales. “No recomiendo a los del antidoping q vayan a hacerle un control a David Ferrer mientras hace físico. Cerca del infarto siguiéndolo…”, escribía Anabel Medina en su cuenta de Twitter.
Rajoy sería un gran ministro de deporte en èpocas de
bonanza.