Nos dijo Rajoy desde su proverbial “independencia” y defensa de “la soberanía nacional” que él carece de libertad (sic) para hacer otra cosa distinta a los duros ajustes que el jueves anunció en el Congreso de los Diputados, como algo irremediable que le viene impuesto por Europa. Lo que es absolutamente falso porque de ser cierto el BCE se habría lanzado a comprar deuda española, evitando un nuevo ataque de los mercados a España como el que no cesa y va a seguir, empujando al alza la prima de riesgo y los tipos de interés hispanos que se acercan, otra vez, al límite del rescate general de España por la UE. Que es lo quede verdad teme Rajoy (y lo que le obligaría a dimitir) y también lo que al parecer buscan Merkel, Draghi, Monti, Rehn y Almunia, para salvar a Italia de la quema -la UE no puede salvar a los dos, España e Italia, a la vez- y completar la plena intervención y el rescate de España que acaba de iniciarse por la vía de la banca.
En política y en la economía hay alternativa para todo. Pero en el caso de España para lo que no hay alternativa al día de hoy es para sustituir a Rajoy como presidente del Gobierno. Salvo que dimita, porque tiene mayoría absoluta que impediría una moción de censura y no tenemos elecciones a la vista hasta noviembre de 2015. En realidad la única alternativa a Rajoy, si continúan sus fracasos -el ajuste intempestivo del jueves es un fracaso porque debió haberlo antes y con menos virulencia- o si llega el rescate general de España, solo puede venir desde dentro del PP. Y, vista la escabechina de líderes y potenciales adversarios internos que el propio Rajoy hizo en su partido desde la presidencia del PP -allí cayeron Rato, Cascos, Zaplana, Acebes, Aguirre, Oreja, Arenas, Camps, y Gallardón se está cociendo en el Gobierno-, al PP sólo le queda en “la reserva activa” José María Aznar. Y con cara de pocos amigos como lo pudimos apreciar en los curso de verano de FAES.
Rajoy -como diría él mismo- “es lo que hay”, y se está abrasando políticamente a marchas aceleradas por causa de sus errores y de sus ministros, los que él seleccionó más con criterios de amistad que de eficacia. Y para colmo, en el PSOE, la presunta alternativa del PP, Rubalcaba, también está fracasando y no acaba de funcionar, como se vio en durante el reciente debate de ajustes de Rajoy. Además Alfredo Pérez Rubalcaba tampoco tiene (como Rajoy) liderazgo político y social ni posibles líderes alternativos (quizás solo Josep Borrell), porque Felipe González, el “gran sabelotodo”, tiene a su espalda un currículum -político/penal, en las condenas del GAL- muy difícil de olvidar, y Chacón, es mas de lo mismo, la nada “zapaterista”).
O sea, tenemos Rajoy para rato a menos que se produzca un gran cataclismo o el gran rescate de España, y que el actual presidente del Gobierno se vea obligado a dimitir –ningún líder de los países rescatados sobrevivió en el poder a la intervención de la UE-, o decida dar un paso atrás. Aunque, de momento, lo único que nos podemos preguntar es si el actual Gobierno continuará tal y como está porque falla casi todo, empezando por la política, la coordinación y la comunicación. Lo que nos podría abocar a una crisis del Gabinete para el verano, a sabiendas de que en los salones de la Moncloa se ha visto en los últimos tiempos y con bastante asiduidad a Josep Piqué y a Javier Arenas. De momento vamos a ver como discurren los próximos días y semanas en los mercados y en la tensión social, porque hay algo que parece claro: los problemas en presencia por algún lado van a estallar.

Pablo Sebastián
José Oneto
Fernando Glez. Urbaneja
Marcello
José Luis Manzanares
José Javaloyes
Primo González
Juan Fco. Martín Seco
Alberto Piris
Daniel Martín
Ignacio Sebastián de Erice
Fernando Fernández Román
Julián García Candau
| Lun | Mar | Mie | Jue | Vie | Sab | Dom |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | 2 | 3 | 4 | 5 | ||
| 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 |
| 13 | 14 | 15 | 16 | 17 | 18 | 19 |
| 20 | 21 | 22 | 23 | 24 | 25 | 26 |
| 27 | 28 | 29 | 30 | 31 |