Nº 1163 -  19 / VI / 2013 
Síguenos vía RSS
Síguenos en Twitter
Síguenos en Facebook
Portada República de los Blogs Sección Nacional Sección Internacional Economía y Finanzas Información Deportiva Información Parlamentaria Información Cultural Información Sociedad y Tecnología Gente y Tendencias
 

El Manantial

Rajoy y el Rey ante la “intervención” de España

Pablo Sebastián
 

Si se han acabado las contemplaciones con el ajuste del déficit y el Gobierno va a entrar “a cuchillo” en recortes y reformas (¿se atreverá con las estructuras autonómica y municipal del Estado?), incluidas la sociales por dolorosas que parezcan, de igual manera se han de acabar las mentiras y los disimulos del presidente Rajoy y su Gabinete sobre lo que está pasando en España y en Europa. Empezando por reconocer la gravedad de la situación y llamar rescate al rescate bancario -el memorándum del Eurogrupo no deja lugar a dudas-, admitiendo ya el control y la intervención paulatina de la economía y las instituciones de este país (Banco de España incluido) por parte de la UE, porque nadie da dinero gratis y sin las correspondientes garantías.

Y por supuesto se han de acabar las agresiones del Ejecutivo a otros poderes del Estado como el Parlamento (sin debate de la nación) y el Poder Judicial (que se quiere vaciar, y que menudo espectáculo está dando a la ciudadanía), así como al contrapoder de los medios públicos (desembarco PP en RTVE) y los privados (listas negras y discriminación) de comunicación, que son más necesarios que nunca. Y por supuesto el Gobierno no se puede olvidar de los ciudadanos que más sufren la crisis, y que están en la zona tenebrosa de la precariedad.

Si Rajoy y su equipo no hacen todo esto, con la misma urgencia con la que recortan, en ese caso el Gobierno no contará con el apoyo de los ciudadanos y correrá el riesgo de una dura revuelta social, porque puede que el caso de los mineros del carbón -que el gobierno ha despreciado y ahora llega a Madrid- se convierta en la gota que rebose el vaso de la paciencia y de la resignación (por el miedo o el temor a los desconocido) ciudadana, lo que no sería nada de extrañar.

Y ya está bien de la excusa de la herencia recibida porque hace ocho meses que el PP ganó las elecciones y tiempo ha tenido el Gobierno de actuar y darse cuenta que: “la confianza” no existe; y que la sola presencia de Rajoy en Moncloa no iba a cambiar la imagen (ni la deuda) de España como creían en el PP, y como se lo han demostrado los medios más influyentes del mundo, la UE y los mercados.

Además, este Gobierno se olvidó al llegar al poder de abordar los dos problemas importantes del país que luego les han estallado en las manos con virulencia: la ruina de banca -o de las cajas con problemas- y el déficit de o cajas las Comunidades Autónomas. La banca más débil que se derrumbó en el caótico y sistémico estallido del caso de Bankia –a buenas horas quieren el Gobierno y el PP salir en defensa de Rato, imaginamos que empujados por Aznar- que fue de exclusiva competencia PP. Y las CC.AA. que también están en manos del PP desde ¡el mes mayo de 2011! en su casi totalidad. Como es responsabilidad de Rajoy el fracaso de los Presupuestos de 2012 que ahora tiene que rectificar. Luego la mala herencia de Zapatero, que es indiscutiblemente mala, existe, pero la mala gestión del Gobierno también forma parte de la dura realidad.

Y de esos lodos vienen los polvos del rescate de la banca y la intervención de la política e instituciones españolas por la UE, y el riesgo de un rescate mayor de España si el BCE continua con su negativa a apoyar a España para salvar a Italia (¿quién está comprando deuda italiana en los mercados secundarios?), y los mercados insisten en atacar nuestro país, a pesar de las ayudas europeas a la banca y los ajustes que hoy hará públicos Rajoy, porque el rescate bancario nos ha estigmatizado para mal, y los inversores huyen de los enfermos hospitalizados, como ya pasa con Grecia, Irlanda y Portugal.

Estamos pues a la espera de Rajoy, quien acaba de implicar a La Corona en este proceso de duras reformas, convocando el inicio del Consejo de Ministros del viernes en la Zarzuela y presidido por el Rey en su apartado deliberativo -luego seguirá en Moncloa para la toma de decisiones-, y no sabemos bien por qué. Puede que para que el Gobierno se escude tras la figura del Rey, puede que por la gravedad de la situación o puede incluso que para dar protagonismo al monarca en la crisis, después de los problemas familiares y de imagen que sufrió La Corona en los últimos meses. La verdad es que no se entiende bien esta cita en Zarzuela salvo que Rajoy nos vaya a anunciar una reforma a fondo del modelo autonómico del Estado (ojalá), en vez de quitar a los funcionarios la paga de Navidad o subir el IVA a todo el mundo, mientras se da una amnistía a los defraudadores del Estado.

Estamos en situación de emergencia nacional y los ciudadanos (sobre todo los de a caballo), los empresarios y los medios de comunicación han de ayudar al Gobierno si: se deja, es ejemplar, cuida la democracia y nos dice la verdad. Y en ese caso debería contar también con la ayuda de la Oposición, que hoy tendrá su particular examen ante el discurso de Rajoy y la obligación de ofrecer una alternativa global al nuevo plan de ajuste de si no está dispuesto a darle su apoyo.

Porque hora es que Rubalcaba aclare su posición y que nos diga cómo habría logrado el PSOE el rescate de la banca y espantar los ataques de los mercados, sin ajustes de alcance social. Y si está de acuerdo con la estrategia seguida por Rajoy en las cumbres de la UE para lograr mecanismos de ayudas a la banca y la deuda del país, a cambio de duras contrapartidas de control español. O qué cree el PSOE que hay que hacer con las CC.AA., ayuntamientos y otras instituciones y organismos del país que en están en el origen de muchos de los problemas del gasto nacional.

A falta de un debate de la nación -vetado por el Gobierno- el debate de hoy sobre las cumbres de la UE y los nuevos ajustes del Ejecutivo de Rajoy debe resultar positivo y clarificador. Así lo esperan en Bruselas y en otras instancias financieras de poder. Y así lo debería aclarar Rajoy sin disimulos ni ambigüedad dando a los españoles una explicación de lo que hace, del por qué lo hace y de hacia dónde va. A sabiendas todos que hay mucho en juego y que España corre muchos riesgos en la Unión Europea, como el de quedar relegada a esa segunda velocidad de la que habló ayer el presidente francés, François Hollande.

www.pablosebastian.com

Traducir artículo
Portada Republica.com

Portada

Portada Republica.com

Siguenos en:

Canal RSS Republica.es
Facebook
FlickR
Twitter
LinkedIn
Separador

Contacto y direcciones de Republica.com Todos los derechos reservados © 2013

Portada Republica.com
Republica.com