Telecinco acaba de afirmar que los éxitos de La Roja no han sido buen negocio. Las cadenas de televisión que pueden acudir a la subasta de los derechos de televisión del fútbol, quieren acabar con el partido en abierto. Los clubes no se ponen de acuerdo para firmar un convenio colectivo con el que presionar más y obtener mayores beneficios. El fútbol televisado está sin claro futuro.
Lo que ha manifestado Paolo Vasile, consejero delegado de Mediaset en España, sobre el mal negocio de Telecinco con el Eurocopa, es aviso para barcos pesqueros y navegación de cabotaje. Ha sido tanto como decir que el fútbol sigue sin buena inversión. La falta de publicidad que justificara el esfuerzo económico que constituyó la adquisición de los derechos de transmisión de los partidos de la Eurocopa, es lo que ha hecho afirmar que la gran audiencia no se ha transformado en ingresos compensatorios.
El fútbol español sigue dividido y mientras unos clubes se aferran a seguir con Mediapro, otros están estudiando la oferta que puede llegar de Prisa, que vuelve a tener interés en contar con partidos para mantener la justificación de las transmisiones de pago de la Liga.
Entre los clubes hay cierta desconfianza hacia Madiapro. Consideran que económicamente no ofrece grandes garantías. Los partidarios de irse al otro lado tampoco tienen plena confianza en Prisa.
Lo lamentable, independientemente de los dineros que ofrecen ambas compañías, es la división de los clubes de Primera a causa del reparto de los dineros. Madrid y Barcelona continúan aferrados a llevarse la mayor parte del pastel y hay clubes consentidores que aceptan migajas en lugar de acudir a un contrato total con el reparto más acorde que el actual, como sucede en otros países.
Lo preocupante es el hecho de lo que ha dicho Vasile: ni los éxitos de La Roja han proporcionado ingresos. La crisis puede afectar también al maná de los derechos de televisión. Tal vez volvemos al periodo de las vacas flacas y los presupuestos siguen sin acoplarse a los ingresos reales.