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Ver a David Guetta ponerse los cascos rara vez y tan sólo un par de segundos no da mucha confianza y puede hacer pensar a más de uno que lo que hace es un paripé. Sin embargo, a su favor hay que decir que es uno de los mejores productores de música del mundo (no tanto por la calidad de los temas, que alguno tiene, sino por la capacidad de convertir en éxito cada canción que toca) y es un auténtico ‘showman’ capaz de llenar estadios enteros, haciendo bailar a la gente como nadie. Y hoy en día eso, y no demostrar que uno tiene una técnica brutal a los platos, es lo que importa a la mayoría de la gente, que solo quiere bailar, beber y pasárselo bien, aunque el francés ponga las canciones una tras otra, sin mezcla alguna.
El espectáculo que el francés dio ayer está a la altura de muy pocos. Empezó con la efectiva y pegadiza ‘Titanium’, su último éxito, ganándose a la gente desde el principio, puso en medio alguna de esas canciones que le dio a conocer y alguna un poco menos comercial, y terminó con su propio remix de ‘I gotta feeling’ de Black Eyed Peas, un destrozo de tema que desató una locura desproporcionada.
Con los pies destrozados, muchos se retiraron a cenar o tumbarse en el césped, dejando la ‘pista’ semivacía para recibir a una eminencia del house; Erick Morillo. El dj colombiano hizo una sesión más comercial de lo normal, enfocada al público presente en la ‘Ciudad del Rock’, pero con una calidad exquisita, demostrando por qué hace unos años era de los mejores dj´s del mundo, de los más demandados en los veranos de Ibiza. Fue sin duda una de las mejores noticias del festival, más centrado en la música dance que en el rock, más bien escaso.
Pitbull, rey de los remixes
Sobre las tres de la mañana apareció en escena Pitbull, el rey de los remixes, que demostró su tremenda capacidad para convertir en éxito cualquier canción a base de poner encima de la misma cuatro bongos, rapear un poco y pegar cuatro gritos. Sin embargo, y a pesar de no ser santo de mi devoción, hay que elogiar que se rodee de una banda de verdad que toque en directo sus temas, y los que no son suyos también, para paliar la ausencia de los populares artistas de los que se rodea en los estudios de grabación. Además presentó una versión del ’Ai se eu te pego’ de Michel Telo que a buen seguro sonará mucho este verano en cualquier discoteca de playa.
El cansancio empezaba a hacer mella en una gran parte de los espectadores, que se retiraron escalonadamente a sus casas, antes de que llegase al escenario Afrojack, uno de los dj´s que está revolucionando junto a Steve Aoki el panorama electrónico estadounidense (a pesar de ser holandés se pasa más tiempo en tierras americanas que en Europa) a base de desenfreno y sonidos contundentes fabricados para hacer bailar sin parar al público. A pesar de sus 24 años, es ya uno de los mejores dj´s del mundo, aunque ayer no hiciese una de sus mejores sesiones (ayer no sé si por error o qué pincho dos veces su ‘Take over control’), y es uno de esos personajes que uno espera que aparezcan en cualquier cartel festivalero para subir el ánimo. En ese sentido, ayer tampoco defraudó.
Y hoy cambiamos completamente de registro. Tocan Red Hot Chili Peppers, palabras mayores, e Incubus, que a buen seguro dejarán el pabellón bien alto. Y al final del día, por fin un dj trance, Deadmau5, otro de los ‘grandes’ que dentro de unos años ocupará el trono que aún posee Tiësto.