Nº 1134 -  21 / V / 2013 
Síguenos vía RSS
Síguenos en Twitter
Síguenos en Facebook
Portada República de los Blogs Sección Nacional Sección Internacional Economía y Finanzas Información Deportiva Información Parlamentaria Información Cultural Información Sociedad y Tecnología Gente y Tendencias
 

Espacio de batientes

Evolución europea, involución británica

José Javaloyes
 

No deja de tener un sentido algo más que simbólico la pelota lanzada al campo de la Unión Europea por el Gobierno británico ante un eventual giro de las circunstancias, por causa de la crisis continental en torno del Euro, que llevarían a obligarle a suspender de alguna manera el libre tránsito de los ciudadanos europeos hacia el Reino Unido. Cierto que se trata sólo, como el propio Premier ha declarado, de una hipótesis; aunque no de una hipótesis teórica, sino de una posibilidad real. Se trata en realidad de algo parecido al establecimiento de una línea de boyas que, desde ya mismo, está operando poco menos que como eventual línea roja.

La cosa casa y se inscribe en la trayectoria a que corresponde la misma defección británica de la aventura del Euro. Los huesos del General De Gaulle se habrían revuelto una vez más en su tumba, desde la memoria de sus razones para haber vetado un día el acceso del Reino Unido a un proyecto de unidad europea – establecido por entonces sólo como Mercado Común -, con el desistimiento frente a la unión monetaria. La libra esterlina fue izada como bandera de la insularidad británica y de su especial y preferente relación con Estados Unidos.

Pues bien, estando en estas piruetas de diferenciación litúrgica del Gobierno conservador, venía a celebrarse ayer una Cumbre bilateral italo-alemana con la visita a Roma de la canciller de Berlín, precisamente cuando su aliado interno de Baviera le acababa de amonestar por lo cedido a Italia y España en el último Consejo Europeo tras del plante conjunto de Monti y Rajoy, para que les fuera aceptada su demanda de que los créditos respectivos que habían solicitado fueran directamente a sus bancos y no computados como deuda soberana.

A unos y otros respondía ayer Angela Merkel (a bávaros, holandeses y fineses) reconociendo que “si a nuestros vecinos no les va bien, a nosotros tampoco nos irá bien”. Pero esta expresión, que podría decirse que corresponde a las generales de la ley y del sentido común, se ha venido a acompañar de pertinentes e incluso displicentes precisiones sobre las rígidas garantías y formas por las que se rige el régimen de las unanimidades en el seno del Consejo Europeo.

German Van Rompuy, el presidente del Consejo Europeo, advertía ante el Parlamento de la UE que “los Estados miembros tienen que asumir propias responsabilidades sobre todo cuando se habla de la puesta en práctica de las decisiones adoptadas por unanimidad. Pero en Roma, durante la conferencia de Prensa que siguió al encuentro de Mario Monti y Angela Merkel, acabó de remachar ese mismo clavo frente a sus asistentes en los días previos al Consejo, y ante su insistencia en la objeción a lo acordado a favor de la demanda hispano-italiana, afirmando que “no existen peticiones concretas, así que no hay necesidad de maniobrar” desde el hecho de que las discusiones sobre esta cuestión fueron de carácter general, subrayando que los fondos tienen directrices de obligado cumplimiento.

Lo que parece estar cada vez más claro es que desde el último Consejo de Bruselas el rumbo europeo ha cogido la empopada, como quizá será posible comprobar en las reuniones del Eurogrupo el próximo día 9 y, un día después, del Ecofin; de muy específica trascendencia para las finanzas españolas. Respecto de Europa en su camino y su destino, a despecho de la euro-involución británica, podría aplicarse aquella expresión bergsoniana que hablaba de una “evolución creadora en una continuidad fluyente”. Aunque a veces sea de pocas prisas y muchas pausas.

Traducir artículo
Portada Republica.com

Portada

Portada Republica.com

Siguenos en:

Canal RSS Republica.es
Facebook
FlickR
Twitter
LinkedIn
Separador

Contacto y direcciones de Republica.com Todos los derechos reservados © 2013

Portada Republica.com
Republica.com