Nº 1139 -  26 / V / 2013 
Síguenos vía RSS
Síguenos en Twitter
Síguenos en Facebook
Portada República de los Blogs Sección Nacional Sección Internacional Economía y Finanzas Información Deportiva Información Parlamentaria Información Cultural Información Sociedad y Tecnología Gente y Tendencias
 

OPINIÓN

Monti, presidente para Europa

Fernando Glez. Urbaneja
 

Enjuiciar la cumbre de Bruselas del jueves/viernes como la semifinal Alemania-Italia que se jugó simultáneamente conduce a errores serios de apreciación. La semifinal solo podía tener un vencedor y un perdedor, un clasificado que sigue y un descartado que se va a casa. Peor la cumbre está llena de matices entre los cuales cabe una derrota colectiva o todo lo contrario.

El resultado final de la cumbre fue cercano al óptimo para todos los que jugaron esa larga tarde-noche. Dar a Merkel por perdedora es una conclusión tan fácil como equivocada. Si hay que buscar un perdedor para construir el relato ese es el primer ministro británico, el señor Cameron que estuvo en Bruselas sin dejar huella, que fue de los primeros en volver a casa y que tiene que definir su posición europea, dentro y fuera de Gran Bretaña. Pero la historia de hoy no es la de Cameron y Gran Bretaña sino la del resto de Europa.

Tres en uno, titulaba su crónica Xavier Vidal-Folch, porque efectivamente la cumbre ha sumado tres acuerdos que justificarían cada uno de ellos una reunión semejante. Tres acuerdos que integran las aspiraciones razonables (y urgentes) de buena parte de los afectados, incluida la señor Merkel a la que comentarios apresurados o populistas han querido endosar el carácter de perdedora. Desde luego que la canciller ha tenido que dejar para otra ocasión su conocido NO, pero eso no significa que sus exigencias a los socios se hayan dado de lado; ni mucho menos. La canciller tenía dos citas casi simultáneas el pasado fin de semana, una en Bruselas y otra en Berlín, donde el Parlamento alemán tenía que aprobar, con mayoría reforzada, leyes decisivas para el euro y para Europa. Merkel sacó adelante el “pacto fiscal” aunque la tiene aun que pasar el filtro decisivo del Tribunal Constitucional alemán, constituido en una especie de “supercicutas” de las decisiones europeas.

Los pasos dados en esta cumbre son decisivos y colocan al euro en una nueva pista, con más garantías y respaldo, por cuanto proponen un camino para los próximos meses, que hasta ahora nadie había dibujado. No todo está hecho, ni mucho menos, pero hay plano y ruta. Lo acordado en la cumbre va a ser valorado inmediatamente por los mercados, que pueden ser severos porque la experiencia de los últimos treinta meses ha sido mala y no tienen garantías suficientes de que el riesgo de implosión haya pasado.

Esta ha sido la cumbre de Mario Monti que supo jugar las bazas con extraordinario talento. No solo durante la cumbre sino también a lo largo de los meses que lleva al frente del gobierno italiano. Monti es la bisagra norte-sur, endeudados y acreedores. Da confianza a los alemanes y a los burócratas de Bruselas, y al mismo tiempo es capaz de organizar el sur y poner de su lado a Hollande (que trata de ocupar el espacio central, más allá del pacto germano-francés) y a Rajoy que hace cuatro meses militaba en el seguidismo cerrado de la canciller y que ahora ha descubierto que hay matices, intereses y oportunidades.

Rajoy no quería ni oír hablar de Monti, su estrategia el pasado invierno era distanciarse de Italia, incluso con algunos gestos y comentarios explícitos, pero la fuerza de la realidad y los intereses han colocado al presidente español en otra posición. Y Rajoy parece que ha entendido lo que le conviene y ha asumido el papel con la debida humildad.

La posición española hoy es bastante mejor que la de hace una semana y hace un mes, la idea del rescate está descartada, ya no habrá rescate, el modelo europeo tiene que caminar pro la soberanía compartida y por dar más poder a Europa. La historia está empezando de nuevo, pero ahora hay un guión compartido y un personaje, Mario Monti que puede jugar un papel de europeo global y creíble para todos, una vez que concluya el encargo que le hicieron de encarrilar la política italiana, algo que puede ocurrir antes de doce meses.

fgu@apmadrid.es

Traducir artículo
Portada Republica.com

Portada

Portada Republica.com

Siguenos en:

Canal RSS Republica.es
Facebook
FlickR
Twitter
LinkedIn
Separador

Contacto y direcciones de Republica.com Todos los derechos reservados © 2013

Portada Republica.com
Republica.com