Ridícula reforma de la Administración
Método 3 reconoce que grabó ilegalmente a Alicia Sánchez-Camacho
Bárcenas y la cúpula de Gürtel pretenden anular las grabaciones que originaron el caso
Wert, empujado por las autonomías, accede a cambiar el sistema de acceso a las becas
Tal como estaba previsto, el príncipe presidirá el martes en Casablanca el VII Foro de Inversiones y Cooperación Empresarial entre España y Marruecos, organizado por el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX), al que asistirá el ministro de Industria, José Manuel Soria, y ese mismo día viajará junto a doña Letizia a Nueva York para comenzar el miércoles una visita a EEUU de cuatro días.
Ante el fallecimiento del heredero saudí, Nayef bin Abdelaziz, don Juan Carlos envió ayer un telegrama de condolencia al rey Abdalá y otro, firmado por él y doña Sofía, dirigido al hijo del príncipe fallecido, quien también ha recibido un tercer mensaje de pésame remitido por los príncipes de Asturias.
En octubre de 2011, cuando falleció el anterior príncipe heredero saudí, Sultan bin Abdulaziz, fue don Felipe quien viajó a Riad para presentar sus condolencias, en nombre de España y de la Familia Real española, al rey Abdalá y a la Familia Real saudí.
La Familia Real española mantiene una estrecha y tradicional amistad con la Casa Real saudí, con frecuentes contactos, el último de los cuales tuvo lugar hace una semana, con ocasión de la visita oficial que el príncipe Salman bin Abdelaziz, ministro de Defensa y segundo en la línea de sucesión al trono del rey Abdalá, realizó a España.
Juan Luis Munguía, querrás decir urdangarín y señora.
¿Y a Yeda irá también la corina?, lo digo por lo de “y señora”.
Que aquí hay mucho machista todavía.
Hombre, lo suyo sería preservar al príncipe y mandar a Urdangarín. ?Que está apartado de la familia zarzuelera?, pues igual que Dívar está, de hecho, expulsado del chotis supremo.
No cabe duda de que al Rey se le ha abierto el cielo con la muerte de Nayef ben Abdelaziz, heredero al trono de Arabia Saudí. Precisamente el lunes, o sea, mañana, debía presidir el bicentenario del Tribunal Supremo, estrechar la mano, fotografiarse y sentarse junto a Carlos Dívar, que el próximo jueves cesará, a Dios gracias, como Presidente de esa Institución y como Presidente del Consejo General del Poder Judicial por sus presuntos “derroches” con dinero público. La situación era, sin duda, insoportable para Dívar y “molesta” para el rey, pero la muerte de Abdelaziz cambia su agenda. Le acompañará García-Margallo, ministro de Exteriores. Parece raro que no forme parte del séquito Pedro Morenés, cuando el Estado está a punto de cerrar una gran operación: la venta de más de 200 carros de combate (extensible a 700) “Leopard” por un valor estimado en 3.000 millones de euros. El rey Abdalá tiene la última palabra y este viaje luctuoso ayudará en las relaciones comerciales. Le tocará presidir, por tanto, el bicentenario al príncipe de Asturias. A veces hay que bailar con la más fea la pieza más larga. ¡Qué le vamos a hacer! Se ha muerto Abdelaziz y hay que asistir a las pompas fúnebres del árabe sí o sí. Ya lo dijo Franco a la muerte de Carrero: “no hay mal que por bien no venga”. Pues eso.