En España el presidente Rajoy, que no suele ser buen profeta y no suele cumplir lo que promete, declaraba ayer que está seguro de que Grecia permanecerá en el euro, y afirmaba que nuestro país no piensa subir el IVA como le pide el FMI. Lo cierto es que en Madrid se espera con ansiedad el resultado griego porque de lo que ocurra en Atenas, sobre todo si es malo para el euro, depende mucho de lo que vaya a pasar en España en los próximos días con la deuda del Estado, la prima de riesgo y los tipos de interés. Eso que la vicepresidenta Sáenz de Santamaría asegura que no afecta al Gobierno como si no tuviera la menor importancia, y eso que nos puede llevar del rescate de la banca al rescate general de todo el Estado español.
En todo caso y a pesar de que la posición oficial de la UE es que nadie quiere que Grecia abandone el euro, lo cierto es que al día de hoy la Comisión Europea y el BCE tienen preparado un “plan B”, de cierre de fronteras financieras, para evitar fuga de capitales y puede que en Atenas tengan algo parecido, alguna fórmula de “corralito”, para evitar el pánico financiero y el hundimiento de los bancos. Y lo mismo cabe imaginar del Gobierno griego aún en funciones, como deberíamos pensar que en Madrid también puede tener efectos en la banca y las finanzas lo que ocurra en Grecia.
Un país donde se ha roto el bipartidismo de familias del PASOK, la saga de los Papandreu, y de la Nueva Democracia, con los Karamanlis, y donde han surgido numerosas nuevas formaciones políticas que van desde la violenta de la extrema derecha Aurora Dorada, hasta la nueva Izquierda Radical de Syriza, el partido que lidera el joven Aléxis Tsipras, que se ha convertido en la novedad y revelación de la vida política griega acusando a la UE de abusar frente a los intereses griegos, pidiendo una renegociación de los pactos de financiación y de ajustes excesivos del déficit, pero sin romper del todo la cuerda con la Europa del euro aunque si gana, en Bruselas y sobre todo en Berlín considerarán que Grecia tendrá que abandonar la moneda única.
Las esperanzas de los europeístas se centran en la posibilidad de que Nueva Democracia, la derecha liberal, gane cómodamente las elecciones por encima de Syriza, o logre una mayoría que pueda pactar con otras opciones moderadas incluido el PASOK.
Según los últimos sondeos preelectorales, los dos líderes fuertes de la derecha Andonis Samaras y la izquierda Alexis Tsiripas estarían muy cerca el uno del otro con porcentajes de voto de entre el 25 % y el 30%. A partir de ahí y salvo el PASOK que podría convertirse en tercera fuerza y partido bisagra del futuro Gobierno, aparece a izquierda y derecha una sopa de siglas y formaciones políticas que de crecer acabarían sumiendo a este país en una nación ingobernable, como ya ocurrió durante las pasadas elecciones del mes de mayo.
Lo que si está claro es que la UE e incluso las naciones del G-20 se pronto se reunirán en México están pendientes de Atenas y de lo que pueda pasar. Se habla incluso de un Consejo de Ministros de Finanzas de la UE, convocado en la sombra, para poder tomar decisiones de urgencia en caso de resultados que permitan otear la ingobernabilidad o una clara mayoría a favor de la permanencia en la UE.
Lo que no hay derecho es que la gente este estrangulado por 2los mercados” y todos sus secuaces (la señora Merkel incluida). A ver como acaba el asunto pero creo que ganará el candidato de la izquierda radical y se volverá a armar. Difícil salida veo yo.
¿Cómo que ingobernable? ¿Acaso los saqueadores que se han puesto al servicio de los estafadores financieros han gobernados? No, han saqueado. Gobernar es hacer que el pueblo sobreviva y no entregarse a los que manda esa macro delincuencia llamada FMI y otras yerbas del la distorsión y el expolio.
¿Cómo que ingobernable? Acaso los saq
No me extraña, que el Imperio otomano se fuera a tomar por el saco. Los turcos quedaron desquiciados de aguantar a esta gente, y ya no volvieron a levantar cabeza.