El Gobierno de Gibraltar amenaza con multar y detener a los pescadores españoles

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Desde la llegada al poder de Fabian Picardo en Gibraltar los pescadores españoles tienen prohibido faenar en las aguas del Peñón que consideran propias, como venían haciendo amparados en un acuerdo firmado en 1999. Los propios pescadores se han negado a cumplir las exigencias británicas con el visto bueno del Gobierno español y tienen previsto salir a faenar de cualquier modo, escoltados por la Guardia Civil. Así, se podría producir un choque con la Policía gibraltareña que acabe con la detención de alguno de ellos, lo que generará un nuevo conflicto diplomático.

Según asegura este jueves el diario El País, la Guardia Civil, ante un posible conflicto, escoltará a los pescadores españoles en las aguas que España también considera propias, puesto que no se cedieron en el acuerdo de Utrech.

El conflicto, que parece no solucionarse de momento, ha hecho que Gibraltar aumente las presiones sobre España. Ayer mismo, las entradas al Peñón por el paso de la Verja provocaron largas colas en la frontera de la colonia británica.

Desde el pasado mes de marzo, las negociaciones entre las cofradías de pescadores de La Línea de la Concepción y Algeciras con las autoridades de Gibraltar se rompieron. Desde la llegada al poder de Fabian Picardo, el Ejecutivo ha esgrimido una ley de 1991 para la protección del medioambiente y por la que querría expulsar a los pescadores españoles y vetar ténicas de pesca como el “cerco” , el “trasmallo” y el “rastro remolcado”, que sin embargo, sí permite la normativa europea.

Desde las últimas semanas, los pescadores españoles vienen siendo expulsados de las aguas de Gibraltar y ayer decidieron amarrar sus barcos por las amenazas de multas y detenciones de la policía gibraltareña.

Ante las presiones, el Gobierno español estaría dispuesto a atender la petición que le realizan los españoles y habría puesto a disposición de los mismos varias patrullas de la Guardia Civil para que les escolte y evite detenciones o multas, según El País.

En medio de estas disputas y ante el malestar del Gobierno español por la visita del príncipe Eduardo al Peñón para conmemorar los 60 años de reinado de Isabel II, la Reina Sofía suspendió ayer su viaje a Londres, un acto que el Gobierno ha calificado de “enorme sensibilidad“.