Ortega Cano y su hijo se reconcilian en el homenaje a Rocío Jurado

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José Ortega Cano y su hijo, José Fernando, han puesto fin a las discrepancias que habían tenido en los últimos meses. Parece que por fin la paz ha llegado a la finca de La Yerbabuena justo en el Día Internacional de Rocío Jurado, para rendir tributo a la cantante, que falleció el 1 de junio de 2006. En el cementerio de la localidad gaditana de Chipiona, el pasado 5 de mayo, se reunió parte de su familia, entre los que se encontraba su viudo y los dos hijos adoptivos de la pareja, José Fernando, de 18 años, y Gloria Camila, de 16, tal y como informa la revista Semana. Este emotivo acto ante la tumba de la chipionera supuso la reconciliación del torero con su hijo, después de los desencuentros que habían tenido, a raíz del abandono de su casa el pasado 19 de marzo, justo en el Día del Padre.

Además, José Fernando ha dado por zanjada la historia de amor que tenía con la marroquí Alam Elkhadraovi, quince años mayor que él, al afirmar que “no es mi novia. No volveré a verla nunca. Yo desconocía su pasado”.

Lo cierto es que Ortega Cano ya había anunciado hace unos días que la relación se había terminado porque se sentía engañado por ella y lo único que quería en estos momentos era estar al lado de su padre, según informa la citada revista.

Ese día también hubo un recuerdo para Juan de la Rosa, secretario y hombre de confianza de la cantante, que también está enterrado allí. La joven Gloria Camila dejó un ramo de flores en su tumba.

La gran ausente en este homenaje fue su hija, Rocío Carrasco, pero sí estuvieron la hermana de la chipionera, Gloria Mohedano, y su marido, José Antonio.

Tampoco acudió el hermano de la artista, Amador Mohedano, ni su mujer, Rosa Benito, ni la hija mayor de ambos, Rosario Mohedano, que siempre estuvo muy unida a su tía.