La Comisión de la UE insinúa una Europa a dos velocidades

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Las declaraciones ayer en Bruselas del presidente de la Comisión Europea, Barroso, y del comisario Rehn diciendo que no todos los países de la UE son iguales y por tanto tienen opciones diferentes han dejado abierta la posibilidad para que España y otras naciones de la zona euro aplacen sus objetivos de convergencia con el plan de estabilidad presupuestaria de la UE, el cumplimiento del 3 % de déficit, hasta 2014 en lugar de tener que alcanzarlo en 2013 como en principio estaba previsto. Esto supone que se establecería, si las reglas no son iguales para todos, una Europa del euro a dos velocidades en la que España y otros países viajarían en el vagón de segunda clase.

El hecho de que Rehn –que ha insistido en que España debe de hacer ajustes de déficit, sobre todo en Comunidades Autónomas y reformas estructurales y del sistema financiero- no haya querido confirmar la noticia del aplazamiento del objetivo de déficit para 2014, que circula en ámbitos de la UE, pero tampoco desmentirla para remitirse al plan de estabilidad que la Comisión hará público este viernes, aumenta esta sospecha de las “dos velocidades”. Lo que para España es una aparente ventaja porque le permitiría rebajar la dureza del ajuste del déficit, ahora fijado en el 5,3 % para 2012, encierra un inconveniente notable porque ello le quitaría credibilidad a nuestro país ante los mercados, sobre todo si finalmente se nos coloca en un segundo vagón del tren europeo del euro. Y esto tendría pésimas consecuencias a la hora de conseguir financiación para nuestra deuda, bancos y empresas. Porque pondría en tela de juicio la confianza en España a corto plazo y haría más visibles los muchos problemas de nuestro país tanto en el ámbito económico como financiero.

El efecto se agrava ahora que la crisis de Bankia ocupa las primeras páginas de los medios españoles e internacionales, entre otras cosas porque el Gobierno de Rajoy ha llevado bastante mal el problema abriendo ¡una semana de incertidumbre! –desde que Rajoy anunció el lunes la “intervención” o la inyección de dinero publico en Bankia, hasta que este viernes el Consejo de Ministros apruebe otro decreto para el sistema financiero, Bankia incluida. Estas vacilaciones han dañado gravemente a la entidad y obligado al ministro de Economía, De Guindos, a dar la cara y a decir que Bankia no está intervenida (sic) porque todo apunta a que clientes y accionistas de la entidad madrileña ya se están dando a la fuga como era de esperar.

Naturalmente, España no sería el único país beneficiario de esa prórroga del objetivo del 3 % hasta 2014, sino que otras naciones como Grecia, Portugal, Irlanda, y ya veremos si Italia, podrían en ese caso sumarse a ese pelotón “de los torpes” –Holanda, Bélgica y otros también podrían acogerse a esa segunda velocidad-, pero esta Europa a dos velocidades, en la que tendrán mucho que decir tanto Merkel como Hollande en los próximos días, podría abrir un cisma en el seno de la UE ya que los mercados financieros harán sus distingos a favor de las naciones que viajen en primera clase y castigarán a las que no puedan pagar ese billete de primer nivel.

Y mucho cuidado con Italia porque Monti pretenderá seguir en la primera velocidad o vagón de primera clase y ello dejaría muy mal a España, en compañía de las naciones más afectadas, lo que ya veremos si es aceptado por el Gobierno de Rajoy o si el Ejecutivo de España se pone “flamenco” e insiste en el ajuste duro para estar en la primera velocidad de la UE.