Irrumpe en Europa la metoxetamina, una nueva droga

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Investigadores del Instituto de Investigación del Hospital del Mar (IMIM) y del Instituto de Neuropsiquatría y Adicciones del centro han constatado la irrupción “reciente” de una nueva droga en el mercado, similar a la ketamina, denominada metoxetamina (MXE) y que potencia una mejora del humor y tiene propiedades alucinógenas. Junto a investigadores de la Red Europea de Drogas Recreacionales, los analistas catalanes han analizado la droga, de carácter disociativo por distorsionar las percepciones visuales y auditivas produciendo un sentimiento de estar separado del medio ambiente y de uno mismo, pero sin pérdida de conciencia.

Los analistas han advertido de que el nuevo compuesto, similar a la ketamina, no está aprobado para el consumo humano y éste está posiblemente asociado a un número desconocido de efectos secundarios y reacciones adversas no descritos.

Según el trabajo, los nuevos compuestos tienen formas cada vez formas más sofisticadas, se sintetizan normalmente en laboratorios clandestinos modificando la estructura molecular de las sustancias que ya están controlados con el objetivo de continuar sin regulación el máximo tiempo posible y difundirse rápidamente por Internet.

En el caso de la metoxetamina, la toxicidad y sus efectos secundarios son similares a los de la ketamina, un anestésico utilizado en medicina y veterinaria que, cuando se usa en dosis subanestésicas, produce toda una gama de efectos que van desde una leve embriaguez, estimulación o distorsión perceptiva hasta el desencadenamiento de experiencias cercanas a la muerte.

No obstante, la metoxetamina tiene una duración más larga de acción y de intensidad de los efectos, y los investigadores han detectado que las tiendas que venden esta droga por Internet la venden como la alternativa legal a la ketamina ya que se puede adquirir legalmente sin licencia veterinaria y a un mejor precio.

Este trabajo forma parte de dos proyectos, el Psychonaut Web Mapping Project y el RedNet Research Project, financiados por la Comisión Europea en el marco del Programa de Salud Pública.