Nº 1138 -  25 / V / 2013 
Síguenos vía RSS
Síguenos en Twitter
Síguenos en Facebook
Portada República de los Blogs Sección Nacional Sección Internacional Economía y Finanzas Información Deportiva Información Parlamentaria Información Cultural Información Sociedad y Tecnología Gente y Tendencias
 
Marcello

OPINIÓN

Los correos del Zar

Marcello
 

No sabemos si Rajoy ha sufrido un ataque de catalepsia y está frio como el mármol del pudridero del Escorial, o si sólo ha sido un desmayo pasajero y está recibiendo las sales que le da la ministra de Fomento, Ana Pastor, que otras veces ejerció como médico de cabecera del aprensivo presidente del Gobierno español. Ayer la sala de crisis o de guerra de la Moncloa debió de estar encendida hasta el amanecer porque a lo largo del día se sumaban, uno tras otro, grandes problemas y la cabeza de Rajoy parecía estallarle y con la mirada perdida no sabía por dónde empezar ni qué hacer.

Primero lo del 1 de Mayo, que tuvo más éxito del esperado, luego lo de Evo Morales y la Red Eléctrica nacionalizada, después lo del hundimiento de la Bolsa de Madrid y las llamadas al rojo vivo del ministro de Guindos desde Bruselas sobre el deterioro ya casi insostenible de ciertos bancos españoles, con la Bankia/Rato a la cabeza del desastre financiero nacional. Y como guinda del pastel los presuntos correos secretos de Urdangarín a su socio Torres en los que al parecer se implica al Rey y a la Infanta Cristina en el escándalo de esa mayestática trama llamada Noos.

Y de por medio –y mientras el presidente mira de reojo el debate entre Hollande y Sarkozy, pidiendo al cielo que gane el socialista- las idas y venidas del ministro de Justicia Gallardón (gran pelota de Aguirre en el Dos de Mayo) y del Fiscal General, Torres Dulce de Membrillo, quien estará diciendo para sus adentros: ¿quién me mandó meterme en este berenjenal? Que a lo mejor es lo mismo que ya piensan Rajoy y varios de sus ministros. Pobrecillos, pero ¿no lo vieron venir? Ambiciosos e ¡incautos! todos ellos son. Les está bien empleado (y Zapatero muerto de risa y abanicándose en su sillón).

Pues sí, tenemos sobre la mesa de operaciones del Fiscal General la posibilidad de que Urdangarín y Torres (el malo de Noos, no el de membrillo) se declaren culpables de los delitos que les imputan y acepten pagar una multa de tres millones y medio, para no ir a juicio ni a la cárcel, con la excusa o la “razón de Estado” de que así le evitan mas disgustos y desgastes a La Corona. La idea o la propuesta parece venir de Diego Torres, quien dice que si esto no se arregla así y por las bravas tira de la manta y pone en Internet, como los de Wikileaks, los 200 correos que implican al Zar de todas las Españas, y a su hija doña Cristina a la que fue a visitar estos días la Reina Sofía para acompañarla en su lejana soledad.

La noticia que habla de 200 correos electrónicos, que implican al Rey Juan Carlos y a la Infanta Cristina en el tráfico de influencias políticas del caso Noos, donde figura como imputado y pendiente de juicio el yerno del monarca Iñaki Urdangarín, ha vuelto a abrir la caja de los truenos sobre el Palacio Real en el mismo momento en el que saltaba a los medios la propuesta o posibilidad de que el duque de Palma y su socio Diego Torres pacten con la fiscalía del caso su autoinculpación y reconocimiento de los delitos que se les imputan y su decisión a devolver al Estado tres millones y medio de euros. De manera que pagarían con el dinero público estafado la suspensión del juicio y su no encarcelamiento, lo que sería el colmo de la desvergüenza y la negación de la justicia “igual para todos” que proclamó el Rey en su último discurso de Navidad.

Naturalmente y aunque el dueño de los presuntos correos, y socio de Urdangarín en el caso Noos, Diego Torres ya ha enseñado tres botones de muestra, como aviso, chantaje o amenaza a todos los navegantes de este proceloso mar, falta por ver si existen esos 200 correos electrónicos que implicarían al monarca y a la infanta en la trama de Noos. Como cabe esperar que si esos correos existen han de ser buscados por la policía judicial –antes que los pillen los espías y los destruyan- y aportados a la causa por ser prueba determinante en el proceso que en ningún caso se debe suspender aunque se declaren culpables los máximos imputados.

Si existen y se hacen públicos esos presuntos correos que dejarían en una casi insostenible posición al Rey, a pesar de su privilegio  de inviolabilidad, e implicarían a la infanta Cristina en el caso, en ese momento la crisis de La Corona y la propia monarquía sería una imparable realidad de imprevisibles consecuencias y de muy difícil salida, entre otras cosas porque la abdicación en el Príncipe de Asturias no está prevista en el ordenamiento jurídico español y porque, además, nadie puede imaginar que el Rey quiera abdicar y que decida hacerlo sin haber logrado previamente mantener su inviolabilidad de manera “vitalicia”.

Adivina, adivinanza ¿se le ha pasado el desmayo a Rajoy? No se sabe. ¿Le ha llamado De Guindos desde el Ecofín para decirle que la banca española no será intervenida por el fondo de rescate? No se sabe. ¿Cuánto vale el Grupo Prisa en Bolsa? Tampoco se sabe. ¿Están las largas manos de Chaves y Castro en lo de Repsol y lo de Red Eléctrica y esto es solo el principio de un ataque en serie? No sabemos nada. Pero sobre todo ¿existen los correos del Zar y está la princesa Letizia mas nerviosa que el día de su boda ante la posibilidad de ser coronada Reina de España en un plazo que no está tan lejos como algunos podrían imaginar? Tampoco se sabe.

En fin, un poco de calma porque esto no es el fin del mundo. Ahí tiene ustedes a Bagdad después de dos guerras y de dos terribles bombardeos, con sus ciudadanos supervivientes intentando seguir y recuperar poco a poco la normalidad. No se alarmen y un poco de sosiego, las cosas están mal, es cierto, pero se pueden arreglar o incluso pueden empeorar.

Traducir artículo
Portada Republica.com

Portada

Portada Republica.com

Siguenos en:

Canal RSS Republica.es
Facebook
FlickR
Twitter
LinkedIn
Separador

Contacto y direcciones de Republica.com Todos los derechos reservados © 2013

Portada Republica.com
Republica.com