Sáenz de Santamaría: “Si hubiera dejado el país como ellos, me daría vergüenza salir de casa”

La ministra de la Presidencia ha abierto su discurso asegurando que no hacía falta que hablase de la “herencia” recibida porque “por desgracia”, ha proclamado, “el pasado son las consecuencias” que están viviendo los españoles en este momento presente. “Las consecuencias de esa deuda son las que nos han colocado en esta situación”, ha apostillado.

Un día después de conocer la alta cifra de parados –5,6 millones–, ha querido lanzar un mensaje de “esperanza y optimismo” a todos aquellos españoles que “lo están pasando mal y se preguntan hasta cuando”. “Todas las mañanas cuando me levanto pienso lo difícil que tiene que ser tener una familia, unos hijos, y pensar cuando voy a encontrar un empleo para darles lo que necesitan. Lo pienso todas las mañanas porque me pongo en su lugar. Lo pienso todas las mañanas, qué sentiría yo si teniendo un niño pequeño no tuviera trabajo”, ha exclamado.

A esos ciudadanos que están en paro y lo está pasando mal, la portavoz del Gobierno ha pedido que confíe en el Ejecutivo de Mariano Rajoy. “A toda esa gente le pido confianza y le ofrezco el compromiso del Gobierno y el compromiso del PP“, ha exclamado, para añadir que el “coraje”, la “capacidad de empuje” y las “ganas de superarse” de los españoles tendrán sus “frutos”.

Sin embargo, Santamaría ha admitido que se van a tener que hacer “muchos esfuerzos y “sacrificios” porque la situación en la que el PSOE ha “dejado” el país “es peor” de lo que esperaban. Ahora, ha proseguido, el objetivo es “cortar” el déficit público y los intereses” que se pagan por la deuda porque ese dinero se podrá dedicar a la educación, a la sanidad y a la modernización del país.

Junto a la reducción del déficit público, ha defendido la necesidad de hacer reformas para crecer y crear empleo. Una de esas reformas será la de las administraciones públicas, con el objetivo de que sean “modernas, cercanas, rindan cuentas y sean transparentes”, porque la transparencia, ha dicho, “es el mejor antídoto frente a la corrupción y las malas prácticas”.

A su entender, de esta crisis debe salir un Estado de las Autonomías “más responsable y más reforzado” a la hora de rendir cuentas ante los ciudadanos sobre cómo se gasta el dinero y se gestionan los servicios públicos. Igualmente, ha defendido la necesidad de que España sea competitiva, lo que implicar cambiar el mercado laboral y luchar contra el fraude.

Guiño a los trabajadores de mediana edad

La portavoz del Gobierno, que no se ha referido en ningún momento a medidas como la subida del IVA que se prevé para 2013 y que centra el debate político, ha lanzado un guiño a las personas con 50 años, que, a su entender, son un “gran potencial de capacidad de trabajo y de experiencia” en España. “Y no podemos prescindir de los españoles a los 50 años, están en su mejor momento y eso también lo vamos a cambiar”, ha resaltado.

También ha recordado que hay cambiar la educación en España, reformar el sistema sanitario y culminar la reforma del sistema financiero porque sin crédito, ha subrayado, “no hay gasolina para la economía”. “Este Gobierno está para hacer lo que hay que hacer. Aquí no sirven electoralismo, populismo, no sirve prometer lo que no se hizo en el pasado”, ha aseverado.

En este contexto, ha destacado que el Ejecutivo de Rajoy tiene tres elementos a su favor: la estabilidad política desde la que “se busca el consenso” pero que da capacidad de iniciativa; “tiempo” para aplicar reformas en esta legislatura; y “decisión y voluntad” para cambiar las cosas gracias al “aliento” de los militantes y el “apoyo” de los votantes.