La lluvia no puede con el Musicland

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Es muy difícil que un festival se acomode en Madrid, pero es más difícil que lo haga si ya desde la primera edición aparece en escena la lluvia. Sin embargo, ni siquiera los elementos impidieron que este viernes por la noche se concentrasen en Vallecas (Madrid) miles de jóvenes ansiosos por oir la mejor música a ritmo de hip hop, indie y también electrónica.  Y el festival cumplió las expectativas generadas de la mano de grupos tan diferentes como Vetusta Morla, Violadores del Verso o Pendulum.

El hecho de que lloviese provocó que ayer muchas personas no asistiesen a la primera jornada del que puede que sea uno de los festivales que con un poco de suerte se asiente por fin en Madrid, ciudad que parece que tenga una maldición en torno a este de tipo de acontecimientos, que por unas causas u otras nunca acaban triunfando como sí lo han hecho los FIB, Creamfields, BBK y compañía.

Sin embargo, con el cartel en la mano, viendo el recinto, y afirmando que el montaje estaba más que a la altura de lo esperado, el evento ha sentado las bases de algo que en un futuro puede ser muy importante. Y el público respondió, porque a pesar de que llovía, y de que las actuaciones lógicamente se retrasaron, esperó pacientemente a que saliesen a escena algunos de los más grandes grupos del panorama español indie y hip hop. Solo había que ver el recital que Violadores del Verso dieron en el escenario Ambar a eso de la 1 de la madrugada, con un público entregado que coreó algunas de las canciones más populares del grupo español, como ‘Solo quedar consuelo’, ‘Cantando’ y ‘Ballantines’ para darse cuenta de que la gente tenía muchas ganas de disfrutar de un día de buena música al aire libre en la capital.

Antes de eso, sobre el escenario Musicland el público esperó pendiente del reloj la actuación de Vetusta Morla, que se retrasó más de una hora por el agua.  Antes, los asistentes tuvieron la oportunidad de ver a Columpio Asesino, que a pesar de cumplir siempre en concierto con un sonido limpio solo consiguieron levantar al público con ‘Toro’. Y es que, la realidad es que la mayoría de los presentes solo esperaban ver salir a Pucho y los suyos, que una vez salieron al escenario volvieron a demostrar porque han dejado de ser una revelación para ser un grupo más que consolidado, con un sonido perfecto y depurado que conecta siempre con la gente a las mil maravillas. Así, fueron desgranando parte de su repertorio con temas del primer disco (‘Un dia en el mundo’) como ‘Sálvese quien pueda’, ‘Un día en el mundo’ (que da título a su trabajo) y sus clásicos ‘Valiente’ y ‘Copenhague’, que provocaron el éxtasis de todos los allí congregados, y canciones de su segundo trabajo (‘Mapas’), como ‘Lo que te hace grande’, ‘Boca en la tierra’, ‘Maldita dulzura’ y ‘El hombre del saco’, con la que cerraron el repertorio a ritmo de percusión en medio de una gran ovación.

El de los chicos de Tres Cantos fue un fin de fiesta indie ideal que nos llevó hacía los dos diferentes escenarios donde ya se daban cita Violadores del Verso y Pendulum, coincidentes en horario. Ya hemos hablado de los primeros, pero no de los segundos, que con un dj set cargado de ‘pelotazos’ drum and basss y dubstep  hicieron saltar hasta al más tranquilo. En su repertorio, algunos de sus canciones más conocidas, como ‘Witchcraft’, ‘The Island’ y ‘Watercolour’, combinados con gritos de guerra y rimas para animar al público.

Si se le puede poner un solo pero al festival, bien montado y organizado y, sobre todo, seguro,  es el hecho de que no haya un abono que sirva al público para asistir los dos días, al estilo de la mayoría de eventos de este estilo, pero es algo que a buen seguro la organización tendrá en cuenta en otras ediciones.

Hoy llega el turno de la electrónica, de la mano de algunos de los mejores dj´s del mundo como Carl Cox, Marco Carola o Dave Clarke y también de ‘rompepistas’ como 2 Many Dj´s o The Bloody Beetroots. Esperemos que, esta vez sí, aunque tiene mala pinta, la lluvia nos respete.