Bruselas confirma que déficit español fue del 8,5%, el que anunció Rajoy

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El déficit público de España llegó al 8,5 % del PIB en 2011, dos puntos y medio más de lo previsto, como había anunciado el Gobierno de Mariano Rajoy, según confirmó hoy la oficina de estadística comunitaria, Eurostat. España fue el tercer país de la Unión Europea con mayor déficit, -tras Irlanda (13,1 % del PIB) y Grecia (9,1 %), ambos bajo programa de rescate-, mientras que su deuda alcanzó el 68,5 % del PIB, ocho puntos y medio más de lo que permite el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC). Esta publicación dará una base a las previsiones económicas comunitarias del 11 de mayo y contribuirá también a perfilar las recomendaciones por países de la Comisión Europea (CE), esperadas para el día 30 de ese mismo mes.

La CE nunca ha dudado abiertamente del desvío fiscal español de 2011, pero sí ha manifestado su incomodidad por el baile de cifras y el aumento gradual del déficit a raíz del cambio de Gobierno en España.

Bruselas se mostró, además, reticente a aceptar una flexibilización del objetivo de reducción de déficit para este año antes de conocer los datos consolidados que publicará hoy Eurostat, si bien finalmente y ante la presión española, que llegó a anunciar unilateralmente una meta del 5,8 %, accedió a dar cierto margen.

Aceptó, en concreto, que los esfuerzos españoles por rebajar el déficit este año se detengan en el 5,3 %, cinco décimas menos de lo que quería España, pero nueve por encima del 4,4 % pactado en un principio. Para 2013, en cambio, el objetivo de déficit se mantuvo en el 3 % del PIB.

La publicación estadística comunitaria de hoy, que en realidad no es más que una mera compilación de los datos remitidos por las capitales europeas a Bruselas, sí tiene un valor simbólico porque oficializa los anuncios de desvío de las cuentas españolas.

La CE propuso la semana pasada revisar las normas que regulan la recogida y gestión de datos estadísticos en la UE para garantizar su calidad, independencia y fiabilidad y evitar que se repitan escándalos como el falseamiento de los datos fiscales que Grecia enviaba a Bruselas.

Más allá de los datos sobre el déficit, los gobiernos nacionales deben enviar a Bruselas antes de finales de mes sus planes nacionales de reformas, así como sus programas de estabilidad y de convergencia (estos últimos para países no miembros del euro).

Sobre la base de toda esa información, la CE formulará a finales de mayo recomendaciones por países, dentro del marco del Semestre Europeo, que guiarán las políticas económicas de los Veintisiete en los próximos años.