Baño de sangre en Siria un día antes del alto el fuego de Kofi Annan

20120407_634694119557060359w.jpg

Al menos 153 personas murieron este lunes en Siria, entre ellos 35 mujeres y niños, denunció la red de activistas opositores Comités de Coordinación Local. Según la fuente, el mayor número de víctimas mortales se registró en las localidades de Homs (centro) y Alepo (norte), escasas horas antes de la eventual entrada en vigor del plan de paz propuesto por el mediador internacional Kofi Annan y aceptado con reservas por el régimen y los opositores.

Además, ha rebajado a dos los muertos por los enfrentamientos registrados en la zona de Kilis, en la frontera entre Turquía y Siria, cuando las fuerzas del régimen del presidente Bashar al Assad han abierto fuego contra un grupo que intentaba cruzar hacia Turquía huyendo de la violencia.

El gobernador de Kilis, Yusuf Odabas, había explicado previamente, en declaraciones a la agencia de noticias turca Anatolia, que un total de 21 heridos fueron trasladados al Hospital Público de Kilis, pero dos de ellos no lograron sobrevivir. Entre los heridos figuran dos turcos: un policía y una traductora.

Al menos una treintena de personas, en su mayoría mujeres y niños, han muerto a causa de los bombardeos de las fuerzas militares del régimen de Bashar al Assad contra una localidad de la provincia de Hama, en el centro de Siria, según informaron fuentes activistas locales.

Según las citadas fuentes, consultadas por Reuters, 17 niños y ocho mujeres figuran entre las víctimas del bombardeo contra Al Latmana, al noroeste de la ciudad de Hama. Los activistas también han denunciado la muerte de 40 personas a causa de una ofensiva lanzada hace dos días por el Ejército en la misma localidad.

Los vídeos difundidos a través de Internet muestran a equipos de rescate recuperando a personas de lo que parece ser un edificio derruido. “Todavía hay heridos bajo los escombros”, se oye decir a alguien en este documento. “Mira, mira esos cuerpos, hay más de 50 bajo los escombros”, añade.

Según datos de la ONU, más de 9.000 personas han muerto en Siria desde que comenzaran las revueltas populares en marzo de 2011, mientras que más de 200.000 se han desplazado a otras zonas dentro del país y 30.000 se han refugiado en el extranjero.